Emocionante

Ensayo sobre la incertidumbre: los Fernández, el señor de las chancletas y la campaña por el chat de mamis

Gabriel Slavinsky
por Gabriel Slavinsky |
Ensayo sobre la incertidumbre: los Fernández, el señor de las chancletas y la campaña por el chat de mamis

Macri genera rechazos, pero Cambiemos no cae del 25/30% y tiene chances en la segunda vuelta. Ya la primera la han olvidado, parece.

Cristina crece, pero luego debe hablar… se supone que baja. En la Feria del Libro hubo algunos muchachos muy raros. Y encima se bajó y lo pone a Alberto. Otro Fernández. La estrategia sería poner en la boleta a Cristina y Alberto Fernández (Presidente y Vice, las damas primero por cortesía, ¿O no?)

El tercer espacio (Alterativa Federal, Frente Renovador, No grieta, etc.) pide un acuerdo nacional pero no lo logran la unidad ni entre ellos. Y encima, CFK, les marca la cancha con esta jugada.

¿Es jaque mate para todos? No sé. ¡A encuestar, rápido!

Sigamos…

El gobierno es el principal emisor de comunicación pero tiene un telón por delante (la inflación, el dólar y la inestabilidad económica que no deja ver lo que hay detrás). La transparencia, la lucha contra el narcotráfico o la construcción de rutas, pueden ser valoradas siempre y cuando haya dinero para llegar a fin de mes. O una menor preocupación económica de las clases medias.

La experiencia como especie humana nos explica que lo primero es la supervivencia. La famosa pirámide de Maslow es la que sustenta la afirmación.

Líder salvador se busca

“No importa color, raza ni religión. No sirve el CV, ni siquiera pedimos reincidencia, ni prontuario, solo que pueda retomar el control”.

El Presidente se metió de lleno en la solución, aportó sus dotes actorales -no muy destacados-, mejoró en lo discursivo en algunas apariciones, permaneció cercano y disponible (un mérito no menor). “Le puso la cara”. Objetivo: generar confianza. No alcanzó.

Macri, parece que no puede… ¿Y ahora? “Líder mesiánico, se necesita (otra vez)”. ¡Uy! No hay a mano… CFK, es lo último fuerte que vimos por acá dando vueltas (Bueno, fueron 8 años y 4 de Néstor).

Para muchos es la chance de alguien que retome el control del Estado. ¿Lavagna? ¿Quién es? El que estuvo con Néstor ¿Peronista? No, radical… ¡Bah! no sé… pero sabe de economía… “¡Ah! ¿El señor grande? ¿El de las chancletas?”. “Sí, ese. ¿Puede ser?” “No sé… ¿no estaba con Massa?” “Si”. “¿Se bajó Massa?” “No”. “¿Y entonces…”. “No sé, ¿Pero te parece Lavagna”. "No sé te dije… pero cualquiera que pueda darnos certidumbre". Queremos tranquilidad. Ya la merecemos.

Ahora Alberto… ¿Qué Alberto? Fernández. ¿Es joda? No, ¡Es el próximo presidente! Bueno… ok… ya me perdí.

1988, Hiperinflación, Efecto tequila, Caipirinha, Devaluación, corralito, corralón, default, 7 presidentes en 15 minutos, 2008, Club de París, Cepo, Ajuste… por favor un poco de paz. Cualquiera, pero paz.

Demasiados idas y vueltas para este tipo de períodos

¿Acuerdo de precios? Congelamiento no, pero sí. Radicales que negocian, no se sabe qué ¿Fue un éxito de Cornejo? ¿Y Valdés? ¿Morales?

Dólar calmo u oscilante… Banda de flotación, piso, techo, 51 el máximo.

Lousteau vice, Michetti, Bullrich. Los mercados piden “Bidal” (mezcla de plan B con la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, aclaro)

La campaña es por WhatsApp en los grupos de Mamis del cole y papis del club… “¿En serio? ¿Por dónde escapo?”

Encima: “Otra vez me piden esfuerzo”; “porque los otros me dieron cosas que no me correspondían”; “Necesito paz, porfa”

Y me hablan de un Alberto. Que es el líder de nuevo kirchnerismo, pero se había ido dando un portazo. Pero ahora volvió, para ser presidente. ¿presidente del PJ? ¡No!, de la Nación. ¿De qué Nación? La Argentina. No puede ser. En serio. No sé si en serio, pero sí.

La confianza

La confianza es algo que no debe perderse. Como en cualquier relación o contrato, sin confianza, no hay palabra que valga. Lo importante es lo que se sostiene en el tiempo.

Comunicar muchas cosas es irrelevante. Las personas buscan certezas que les calmen las ansiedades y/o angustias, informaciones precisas… pueden ser menores, de las cuales agarrarse, sostenerse para tener esperanza de que todo vaya mejor.

En este país cualquier cosa puede pasar. Incluso que una candidata que se postula a vice designe a quien debiera ser el presidente. O que se pidan internas dentro del espacio que gobierna, o que la Corte Suprema de Justicia cometa dos papelones en 36 horas.

Un amigo me decía: “¡Viste! Ningún analista pudo prever esto que sucedió” Y sí. Tiene razón. Cuando lo imprevisible es lo normal, seguramente estamos rodeados de incertidumbre… porque en nuestro hermoso país, cualquier cosa puede pasar. La Argentina es una nación difícil de analizar.

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