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Fútbol y mercados en la cena despedida para Caputo en Tigre

Guillermo Laborda
por Guillermo Laborda |
Fútbol y mercados en la cena despedida para Caputo en Tigre

Luis Caputo y Pablo Quirno fueron agasajados con una cena de despedida tras su salida del Banco Central. Fue en la casa del Superintendente de Seguros, Juan Pazo, en Tigre, el miércoles por la noche, asado de por medio.

Hubo amplia asistencia de funcionarios, encabezada por Guido Sandleris, quien fuera el número 2 de Nicolás Dujovne en Hacienda y quien reemplaza a Caputo en el BCRA, y Gustavo Cañonero, vicepresidente del BCRA a quien se le pidió -y rogó- que permaneciera en la entidad monetaria pese a la renuncia del tándem Caputo-Quirno.

Recuérdese que Cañonero, doctorado en economía del MIT, conoció a Caputo en Nueva York cuando ambos se desempeñaban a fines de los '90s en el Deutsche Bank.

A lo de Pazo llegaron también el secretario de Finanzas, Santiago Bausili, también ex Deutsche; el titular de la AFIP, Leandro Cuccioli; el subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales, Martín Soto; el presidente de la CNV, Marcos Ayerra; el titular del Banco Nación, Javier Gozález Fraga; el asesor presidencial José Torello, Mariano Federici y María Eugenia Talarico de la UIF; Ignacio Pérez Riba (Jefe de Gabinete del Ministerio de la Producción) y el secretario de Provincias de Rogelio Frigerio, Alejandro Caldarelli.

Hubo abundancia de mollejas, chorizos, ojo de bife y una bondiola cocinada en horno de barro durante tres horas que, una vez puesta en la mesa, tuvo más demanda que el dólar a 20 pesos.

A Pablo Quirno, ex director del BCRA, lo llamaron "Peter" en la cena. Es que así lo nombraban -erróneamente- los funcionarios del Tesoro norteamericano y del FMI en las conversaciones mantenidas recientemente.

La noche anterior a este encuentro en Tigre había triunfado River ante Independiente, y dado entre los asistentes el predominio millonario -como los propios Caputo y Quirno- buena parte de las conversaciones giró en torno al fútbol. Quirno relató cómo había ido de incógnito al estadio de Boca Juniors a presenciar el triunfo de CARP diez días antes.

Pero obviamente el tema giró a lo económico con el positivo debut de las bandas de flotación del dólar esta semana.

Coincidieron en el domicilio de Pazo que el flamante acuerdo con el FMI corrigió lo equivocado del primer entendimiento. Puntualmente dos cuestiones: 1) la falta de un ancla que se subsana con la meta de agregados monetarios y el crecimiento cero de la "base", y 2) la adaptación del programa a la nueva coyuntura internacional. Funcionarios salientes y los que aún permanecen en el frente de batalla resaltaban que el contexto internacional permanecerá incierto.

Ello se confirmó al día siguiente con el despegue de la tasa a 10 años en EE.UU. y que hiciera retroceder a los papeles argentinos. Las elecciones en Brasil fueron otro tema, aunque las encuestas favorables a Bolsonaro en parte espantaron temores. Todos, igualmente, el domingo desde las 22 estarán atentos a la TV ante el resultado.

Caputo y Quirno, así como los actuales funcionarios, coincidían además en que el nuevo régimen cambiario irá ganando en credibilidad con el correr de los días.

A medida que pasen las jornadas y el tipo de cambio se vaya moviendo dentro del rango establecido, menos se hablará del dólar y el BCRA logrará acumular credibilidad.

Es obvio que la estabilidad cambiaria era el primer objetivo para la normalización de la economía. La baja de tasas y de la inflación, y la reactivación, vendrán después luego de la contención del dólar.

Las tasas arriba del 70% para las Leliq no despertaron preocupación entre los asistentes. "Es una tasa de casi 6% mensual con una inflación que en septiembre fue de ese nivel" decían en Tigre.

¿Qué será de la nueva vida de Caputo y de Quirno? Mauricio Macri insiste en conservarlos como asesores. No hay embajadas para ofrecer como en su momento ocurrió con la salida de Martín Lousteau de la de Washington. Por el momento ambos operan en libre flotación aunque puede haber en cualquier momento una intervención desde Olivos con alguna oferta.