La Jungla del Poder

Ganadores y perdedores en el cierre de listas de la Provincia de Buenos Aires, y la guerra abierta que recién empieza

En el peronismo primó la "territorialidad" por sobre el kirchnerismo duro. En la Libertad Avanza ganó un vértice del "triángulo de hierro". ¿En qué cambia esta elección?

Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Ganadores y perdedores en el cierre de listas de la Provincia de Buenos Aires, y la guerra abierta que recién empieza
Ganadores y perdedores del cierre de listas de la Provincia de Buenos Aires

Ganadores y perdedores del cierre de listas de la Provincia de Buenos Aires, y la guerra abierta que recién empieza

Empiezan las vacaciones de invierno, se acerca el día del amigo, el que puede se junta a comer asado y el que no trata de juntar el mango para llegar (justo a fin de mes). También jugaron River y Boca, y algo hubo movimientos con Wanda Nara, Icardi y toda esa runfla. Mientras todo eso pasaba en la vida real, la política –“La Casta”- se concentró en La Plata (la ciudad) a negociar el cierre de listas de las elecciones para la Provincia de Buenos Aires. Elecciones que van a ser inéditas en la historia democrática reciente porque nunca antes PBA había ido separada a una elección sin ir detrás de candidatos nacionales.

El cierre de listas, para los que recién llegan, siempre es una primera instancia de medición del poder. Sería algo así como las eliminatorias, un torneo que se juega sin copas ni campeones y que apenas sirve ver quién es el más competitivo dentro de un continente… después hay que revalidar todo en el mundial.

Para entender lo que pasó de medianoche, un breve repaso.

Para la elección de la Provincia de Buenos Aires quedaron apenas tres grandes espacios:

  • La Libertad Avanza con socios del PRO (diluidos)
  • El peronismo (rebautizado Fuerza Patria)
  • Y un rejunte de todos los demás que sobraban (que se dio en llamar Somos y que los une más el espanto que el amor).

Después está la izquierda, partidos vecinalistas y otras yerbas que no tiene mucha relevancia nacional.

Pero -como te decía más arriba- esto tiene implicancias prácticas que se van a ver desde ahora mismo en cómo se van a mover el oficialismo y la oposición

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La Libertad Avanza denunció cambió de urnas en las generales (Foto: archivo)

La Libertad Avanza denunció cambió de urnas en las generales (Foto: archivo)

Primero algunas conclusiones generales

La elección en esta primera etapa (las eliminatorias) no se nacionalizó, al menos desde los nombres. En los dos espacios principales los candidatos de las principales secciones son dirigentes locales, muy lejos de lo que podría haber sido una candidatura de Cristina Kirchner. Al final no jugaron ni Máximo Kirchner, ni Massa, ni Espert, el Gordo Dan, Nahuel Sotelo, el profe Recalde ni ningún outsider famosín. Era mucho de lo que se especulaba en los días previos.

El peronismo va con candidatos bien locales como quería Kicillof: Verónica Magario (La Matanza) para la tercera y Gabriel Katopodis (San Martín) para la primera. Dirigentes sin demasiado vuelo nacional, que no van a discutir la política económica de Milei sino el rol del Estado en Provincial. La Cámpora puso cabezas en lugares donde era más fuerte, pero de menos visibilidad.

La Libertad Avanza lleva a varios intendentes del PRO y en la tercera sección a un excomisario desconocido para intentar debatir la inseguridad en el lugar más caliente del conurbano..

En el peronismo se avecinaba una pelea total por la conducción del espacio, entre Axel y Cristina, con Massa como actor de reparto. Pero al final los conflictos fueron más bien vecinales.

Los máximos estrategas de los dos espacios principales quedaron prácticamente corridos. Cristina relegada en San José 1111; Santiago Caputo, comiendo pochoclo con la certeza de que lo que pusieron en la cancha no va a funcionar.

Libertarios y peronistas saben que tienen que jugar fuerte en esta elección que abarca al 40% del padrón del país. Pero pareciera que se guardan sus principales cartuchos para octubre. Para los dos se juega mucho más en esa fecha.

Y además, todo indica que en septiembre, los dos espacios van a poder mostrar que ganaron: La Libertad Avanza (fuerte en el interior de la Provincia- va a poder mostrar un mapa grande pintado de violeta; el peronismo va a poder decir que ganó en el conurbano, el territorio más densamente poblado del país y principal afectado del modelo libertario. Y alguno va a sacar más votos, pero eso no importa tanto.

Y si todos ganan, más incentivo para pasar la pelea a octubre. Habrá que ver, todavía es prematuro.

La guerra interna libertaria

LLA y PRO

Karina Milei terminó de destrozar al PRO de Mauricio Macri. Hicieron un acuerdo que fue más un abrazo del oso. Tampoco tenía muchas más alternativas, el PRO: si iba solo sacaba 5 puntos, con suerte metía un legislador por sección y se le destrozaban los concejos deliberantes donde gobierna. No hicieron mal negocio, pero perdieron identidad y proyección a futuro; hay que ver si eso tenía algún valor: ahora son oficialistas en serio.

Pero la gran sorpresa fue el rol secundario que les quedó a las Fuerzas del Cielo de Santiago Caputo. Inicialmente, parecía que iban a tener un lugar destacado e incluso se había hablado de un primer puesto en la tercera para competir contra Cristina.

Pero todo cambió. Santiago Caputo se quedó sin lugar en la mesa de decisiones, que fue copada por Sebastián Pareja (el jefe de LLA provincial) y los primos Lule y Martín Menem. A estos tres apuntan los dardos; nadie se va a pelear con “el jefe”.

“El lunes van a tener que explicar por qué dejaron afuera a los pibes libertarios. Cierran con barras, sindicalistas… y no hay lugar para los pibes que defienden todo”, se quejaba uno de los integrantes del subespacio en la previa del cierre de listas.

Las fuerzas de Caputo pretendían quedarse al menos con 10 legisladores entrables. Tuvieron lugares en las listas. No quizás lo que querían; pero habrá que hacer cuentas para ver si llegan a ese número mágico de 10.

“Ninguno de ellos es conocido, ni tiene llegada. Y si Santiago se aparta de la campaña, puede ser floja”, planteaban las fuerzas del Cielo.

Caputo maneja la territorialidad de las redes. En el peronismo muchas veces un intendente juega a menos en su localidad porque no le dieron lo que quería. ¿Algo parecido puede pasar con la localidad de Caputo en Twitter?

“A nosotros lo único que nos interesa es que Milei sea reelecto. Hay otros que están buscando su propio camino como candidatos a gobernador de provincia o de La Rioja”, se quejó un militante de las Fuerzas del Cielo. La guerra recién empieza.

Peronismo: se dobla pero no se rompe

En el peronismo la cosa estuvo tensa. Aunque no fue como se esperaba. El cálculo era de una guerra abierta entre La Cámpora y Kicillof. Pero en una jugada casi maestra, el kirchnerismo duro se abrió de los conflictos y le cedió a Kicillof (y los intendentes) los lugares principales.

En donde gobierna el peronismo se acordó priorizar la territorialidad en el armado de listas, por encima de las pertenencias sub-partidarias. Así Kicillof y sus aliados se quedaron con los dos lugares más importantes: la cabeza de la primera y tercera sección electoral.

Ahí se debería haber terminado el conflicto, pero sobre la noche del sábado la cosa se complicó. No se ponían de acuerdo en quién debía ocupar esos espacios. ¿Tenían que ser intendentes o alfiles del gobernador? ¿Sirven las candidaturas testimoniales?

Todo el debate quedó enmarañado en medio de las (in)decisiones del gobernador. Quedó expuesta la falta de liderazgo. E incluso el espacio estuvo a punto de romperse varias veces. La Cámpora, de todos modos, consiguió buenos lugares en varias secciones.

Peronismo sin liderazgo no es peronismo.

Los terceros en discordia

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El frente Somos Buenos Aires, que asomaba como el más problemático, fue el que más fácil cerró, al menos en principio. Hay heridas que solo se ven al final.

Era difícil la cosa porque tenían que ponerse de acuerdo entre actores que no están acostumbrados a jugar juntos (para bien y para mal). Además, no tiene muchos lugares “entrables”.

Pero finalmente se pusieron de acuerdo. Un peronista -Julio Zamora, intendente de Tigre- para la primera; un radical -Pablo Domenichini- para la tercera; en la segunda acuerdo tácito con los intendentes de San Nicolás… y parece haber lugar para todos.

Habrá que ver con el correr de los días si esa paz no es la “paz de los cementerios”.

Todo cierre de listas deja ganadores y perdedores. Aunque esta vez es una elección inédita. Los ganadores de hoy pueden ser los perdedores de mañana; y viceversa.