Sin ideas, también la pandemia autorizó al gobierno a plasmar su idea para tratar de no pagar la deuda o pagar lo menos posible, en vez de ordenarla para volver al sistema financiero y evitar el default al que nos encaminamos al no cancelarse los USD 503 millones de 3 bonos con legislación extranjera, los Globales 2021, 2023 y 2026.
Los ojos del mercado reflejan el impacto negativo, con las subas del riesgo país y el dólar.
Las consecuencias económicas de la pandemia serían más dramáticas en default.
Estos grandes temas económicos son los que debe tratar el Congreso y debatir.
Se autorizó al Ministro Martín Guzmán a negociar la deuda pero el parlamento debe ser parte del seguimiento y control.
Ésto nos dará fortaleza para enfrentar la pandemia y mitigar sus consecuencias.
Desde la prevención sanitaria con la cuarentena y más allá de la falta de TESTEOS y la descentralización pendiente de reactivos a las Pcias se dió respuesta a la pandemia.
Nos falta ahora el debate de cómo seguir, de lo que viene y debe darse en el Congreso de la Nación.
Es en el Congreso donde debemos debatir más que nunca los grandes temas nacionales del momento: salud economía, deuda, presupuesto, trabajo, seguridad, educación, federalismo, pymes, justicia, ahorro y reformas tributarias, obras, inversión y nuestro relacionamiento con el mundo.
El Congreso debe sesionar de modo presencial. La excusa de la prudencia, para evitar contagios de parlamentarios de parte del gobierno, para ir a sesiones virtuales , esconde el deseo de cerrar el Congreso, apagar la luz y ponerle cadenas.
El beneficio de tener sesiones virtuales, como mecanismo para cerrar el Congreso sin necesidad de autogolpe, es muy grande.
Solo una presión que haga pagar al Gobierno un alto costo alto para no tener al parlamento funcionado de manera normal y como le es propia evitará estás acciones que esconden motivos de plasmar un poder hegemónico, desbordado y sin control.
Es tarea de toda la sociedad evitarlo.
El parlamento es el hospital de la República y el mayor presupuesto de la democracia.
Sin congreso, las consecuencias de la pandemia serán siempre infinitamente más graves y luctuosas para el país.
*Álvaro de Lamadrid - Diputado Nacional - Juntos por el Cambio CABA