"Entró gente a la conducción y a las secretarías que en lo personal valoro muchísimo. Compañeros como como Sergio Palazzo, Claudia Ormachea (ambos de Bancarios), y otros miembros de la Corriente Federal como Pablo Moyano y Mario 'Paco' Manrique (Smata)", detalló el dirigente de la CTA.
En tanto, Yasky propuso "construir una mesa de unidad donde el movimiento sindical pueda unificar posturas sobre la realidad del país" para devolverle “volumen político a la presencia del movimiento obrero" y no ser simplemente "reclamadores de salarios".
"El documento de la CGT señala una voluntad en ese sentido. Ojalá podamos avanzar porque hace mucha falta que el movimiento obrero le ponga un límite a las corporaciones que están tratando de condicionar las políticas del gobierno. Lo mismo sucede con los sectores financieros, el FMI y a los formadores de precios", remarcó.
Y ene se sentido, agregó: "Ojalá la CGT pueda ser un contrapeso con unidad, con fuerza, con volumen político dispuesto a estar en la primera línea de fuego”.
Finalmente, recordó la definición del dirigente sindical Agustín Tosco que sostuvo que la clase obrera "no puede ser furgón de cola de las clases dominantes” y en ese sentido Yasky aclaró que reivindica “la autonomía de las centrales sindicales", pero que frente a los ataques del poder real a un gobierno popular "tampoco podemos ser neutrales”.