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Impuesto a las Ganancias: el trasfondo del acuerdo que logró el Frente de Todos con la mirada en octubre

por Mariano Obarrio | 09 de febrero de 2021 - 06:16
Impuesto a las Ganancias: el trasfondo del acuerdo que logró el Frente de Todos con la mirada en octubre

El anuncio de Sergio Massa de que presentará un proyecto de ley para reducir el impuesto a las Ganancias para empleados en relación de dependencia y eliminar del pago a 1.267.000 trabajadores fue el producto de un gran acuerdo político interno en el Frente de Todos.

El texto del presidente de la Cámara de Diputados recibió el visto bueno de la Casa Rosada, de la AFIP, de Economía y de la vicepresidenta Cristina Kirchner. Pocas veces ocurría eso en los últimos tiempos.

Según pudo saber A24.com, tendrá trámite veloz en el Congreso, aunque se sancionará durante el período de sesiones ordinarias, luego del 1 de marzo. El objetivo es darle mayor poder de consumo a la clase media y mejorar las chances de ganar las elecciones legislativas de este año.

Las vacunas, los precios y las clases son vistos en clave electoral. El nuevo piso para pagar Ganancias será fijado en un salario de 150.000 pesos contra los 75.000 pesos actuales y en jubilaciones superiores a 8 haberes mínimos garantizados, es decir 152.280 pesos.

Todo esto busca mejorar la capacidad de consumo porque dejará afuera del impuesto a 1.267.000 trabajadores. Pero el objetivo de fondo es ganar las elecciones, la mayor obsesión del presidente Alberto Fernández, de la vicepresidenta y del propio Massa.

"De los 40.000 millones de pesos que el Estado resignará por el impuesto, el 90% va al consumo, y el 10% de eso se recupera vía impuestos y a través de la reactivación económica", señalaban ayer en el entorno de Massa.

Según confiaron las fuentes de la Casa Rosada, el nuevo proyecto se terminó de acordar el 17 de enero en Chapadmalal, durante una reunión secreta entre el Presidente, Massa y el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Se analizó el impacto fiscal de 40.000 millones de pesos. Pero ayer en Balcarce 50 aseguraron que el tema no preocupa tanto: "Se buscará que sea neutro y a Raúl Rigo, el secretario de Hacienda, no se le va a caer un peso extra que no esté debidamente presupuestado". Rigo es el hombre que en Economía cuenta todos los días el dinero de la recaudación y gira las partidas de gasto.

Luego de aquella reunión siguieron muchos borradores que fueron revisados y acordados por Guzmán, el jefe del Gabinete, Santiago Cafiero; la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont; con el bloque de diputados del Frente de Todos, que preside Máximo Kirchner; y con el del Senado, de José Mayans. Cristina y Máximo lo aplaudieron a rabiar, con la mira en las urnas.

"Excelente proyecto. Claro que estaba conversado, pero eso es lo de menos. No le importa a nadie. Muy bueno es el proyecto. La gente que se ve beneficiada no se pregunta si se charló o no. Es una idea muy buena que beneficiará a millones", señaló una fuente vinculada a Cristina a A24.com.

La iniciativa va en línea con la idea de poner en fila los precios, tarifas, salarios y jubilaciones que exigió la vicepresidenta en aquel memorable discurso en el Estadio Único de La Plata, donde le marcó al Presidente los límites que debía seguir un plan económico del gobierno nacional y popular.

"El crecimiento del PBI está compuesto por un 75% de consumo. Y este proyecto va a alentar el consumo”, señalan en el entorno de Massa. ¿Cómo se compensaría el bache fiscal? En el oficialismo tienen en cuenta que Guzmán debe renegociar la deuda de 44.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional por un acuerdo de facilidades extendidas. Y la titular del Fondo, Kristalina Georgieva, dijo este fin de semana que hace falta voluntad del Gobierno para tener un punto de partida común.

En el equipo de Massa y en Hacienda sostienen que se puede compensar esa pérdida fiscal con la postergación de la rebaja de la alícuota del impuesto a las ganancias para las empresas del 30% a 25%. Quedará en 30.

También se está trabajando en una modificación de ganancias para los autónomos y el régimen de monotributistas para evitar el salto brusco que se produce con el pase de un trabajador de un régimen a otro. Para los autónomos se analiza la posibilidad de elevar las deducciones del impuesto.

Además, el Ministerio de Economía trabaja en una reforma tributaria. Y siempre está latente el aumento de retenciones para las actividades agropecuarias que insinuó la vicejefa de gabinete, Cecilia Todesca, y ratificó el presidente Alberto Fernández.

Las retenciones, otra vez en el centro de la escena

Las retenciones, más allá de la intención declamada de operar sobre los precios de los alimentos locales, buscarían además un efecto recaudatorio en medio de la necesidad de cerrar el déficit.

Precisamente, la Mesa de Enlace agropecuaria envió ayer una carta al Presidente para pedirle una audiencia ante sus advertencias del fin de semana: subir retenciones o fijar cupos de exportación.

El clima en el sector agropecuario se corta con cuchillo. La carta fue recibida por Presidencia, pero no fue contestada. Mientras no se anuncien retenciones, no habrá paro del campo, pero apenas se anuncien se fijará la medida de fuerza. Es un hecho.

El oficialismo aprovecha para echar tierra sobre la oposición. Dejó trascender que el objetivo del proyecto de Massa fue, fundamentalmente, corregir defectos de los cambios de 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri, que incluyeron en Ganancias a unos 300 mil asalariados.

Con el nuevo piso de sueldos de 150 mil pesos mensuales quedarán fuera del alcance de Ganancias el 90% de los asalariados. Y otro proyecto redeterminará el alcance de Ganancias sobre empresas, por lo que se buscará que los cambios sean neutros en términos fiscales.

El acuerdo de precios y salarios

En lo económico, el presidente Alberto Fernández también avanzó en el acuerdo de precios y salarios, pero a medias. Ayer convocó para este miércoles solamente a la CGT y a todas las centrales sindicales. Sin embargo, dejó afuera de la foto a las cámaras empresarias.

En la Casa Rosada señalaron a A24.com que los empresarios serían invitados para el jueves o para el próximo miércoles. En la Unión Industrial Argentina, que preside Miguel Acevedo, todavía no sonó el teléfono rojo.

Por lo que trascendió, el diálogo de Alberto con los sindicalistas rondará sobre la aproximación a la agenda de la CGT, algo que Fernández viene trabajando desde hace mucho, con sucesivas reuniones. Se conocen de memoria.

Es posible que la novedad sea un pedido formal del Presidente para que haya moderación en las negociaciones paritarias este año, a tono con la proyección de inflación del presupuesto: 29%. Aunque les aclarará, seguramente, que no pretende ponerles un techo a las negociaciones.

Como se sabe, el Gobierno espera que las negociaciones ronden entre el 29 y el 33%. El acuerdo de los bancarios (29%) es un caso testigo. “Se intercambiarán ideas y se definirá una manera de seguir trabajando. Si alguien se manejó con moderación fueron son sindicatos y los empresarios. De lo contrario, no se habrían acordado en 2020 más del 95% de los convenios firmados”, señalaban ayer en el Ministerio de Trabajo que conduce Claudio Moroni.

La idea de hacerlo por sectores es por varias razones, dicen en Balcarce 50. La pandemia impide hacer reuniones de 200 personas en recintos reducidos. Y cada sector tiene sus demandas particulares: juntarlos a todos al mismo tiempo podría ser caótico y podría abrir conflictos puntuales que ahora conviene evitar, para avanzar en mejores soluciones.