El ministro de Economía había anticipado el lunes pasado, en medio de rumores de cambios de gabinete y de la interna del Gobierno profundizada por la crisis económica y el acuerdo firmado con el FMI, se trata de medidas para crear un nuevo ingreso universal o IFE, que alcanzaría a trabajadores sin ingresos fijos como monotributistas y beneficiarios de planes sociales.
En esa línea, había trascendido que Guzmán trabaja en un proyecto de ley para crear un impuesto transitorio a la renta extraordinaria de empresarios que se beneficiaron por la suba de precios por la guerra en Ucrania. Una medida que estaría en línea con los reclamos del kirchnerismo alineado a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Entre otros puntos que analizaba un sector del oficialismo es la posibilidad de que el Gobierno anuncie por decreto un aumento de suma fija a todos los trabajadores asalariados, tanto públicos como privados.
Hasta la semana pasada era un tema que generaba duras controversias entre la Casa Rosada que apostó a habilitar la reapertura de negociaciones paritarias para que los aumentos salariales sean definidos en ese marco de acuerdos entre empresarios y gremios, y el kirchnerismo que reclamaba a Alberto Fernández que anticipe un aumento salarial masivo por decreto.