"Pueden pasar muchos años, pero no se puede imponer ninguna decisión a otras personas. Ni a los argentinos ni a nadie. Ya no se pueden imponer decisiones, eso tiene que terminar", había señalado Mondino.
Estos dichos fueron rechazados por el Gobierno nacional y el secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas de la Cancillería, Guillermo Carmona, quien consideró esas declaraciones como ideas "desmalvinizadoras" que "violan la Constitución y el derecho internacional".
Sobre la postura de "acuerdo" con Inglaterra y los habitantes de las Malvinas, Milei insistió que "no podes negar la existencia de la realidad" y sostuvo que desde su espacio no quieren "una solución bélica".