El conflicto con las dietas de los legisladores
La semana pasada, Menem y Villarruel acordaron otorgar un aumento del 30% en las dietas de los legisladores nacionales, en línea con los incrementos que quedaron cristalizados en la paritaria de los trabajadores del Congreso de la Nación.
El desglose del aumento incluía un incremento retroactivo del 16% a partir del 1 de enero de 2024, seguido por un 12% a partir del 1 de febrero. A pesar de que la resolución conjunta del 23 de febrero pasado establecía este aumento, inicialmente excluía a los parlamentarios nacionales, aplicándose únicamente al personal de ambas cámaras legislativas.
Después de equiparar los salarios a la paritaria del personal legislativo (gremio APL), el sueldo base de un diputado nacional se situaría cerca de los dos millones de pesos brutos mensuales.
Además de estos incrementos, hay que tener en cuenta el plus por desarraigo que reciben los diputados y senadores que no representan a la ciudad de Buenos Aires ni a municipios cercanos del AMBA, así como los pasajes de avión y ómnibus, y los gastos de representación.
Horas después de haber anunciado el aumento y de contradecir una de las principales promesas de campaña de Milei, lo cual enfureció al jefe de Estado, La Libertad Avanza presentó un proyecto de resolución para revertir estos aumentos acordados entre Menem y Villarruel.