La incidencia de casos se calcula sumando los casos detectados de los últimos 14 días. Sin embargo, esa ventana de 14 días puede variar según la fecha que se utilice en el cálculo.
La base de datos abiertos de casos de COVID-19 del Ministerio de Salud de la Nación informa varias fechas distintas para cada caso.
- Fecha de apertura, en la que se ingresó el paciente en la base de datos
- Fecha de inicio de síntomas, en la que el paciente informa de palabra que tuvo los primeros síntomas
- Fecha de diagnóstico, en la que se hizo el testeo
No queda claro cuál de estas fechas tomó el gobierno bonaerense para justificar la vuelta a clases presenciales. Una costumbre que no existe en las autoridades del país es documentar la metodología de este tipo de cálculos, aspecto central para poder reproducir las cuentas de manera fidedigna.
El Centro de Datos de A24.com procesó la base de datos nacional para mostrar las consecuencias que tienen estos "detalles" en el resultado final, que no fueron pocas.
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El jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, dio detalles sobre el cálculo de la incidencia para el AMBA (Foto: Telam).
El Jefe de Gabinete bonaerense dijo este martes que utilizaban la fecha de inicio de síntomas de cada paciente para calcular la incidencia. Sin embargo, hay muchos casos que no cuentan con esa información. En concreto, en los últimos 14 días, de 64.754 casos confirmados 27.265 (42%) no contaban con fecha de inicio de síntomas. Para no "perder" la mitad de los casos, A24.com optó por tomar la fecha de diagnóstico cuando el caso no contaba con fecha de inicio de síntomas.
Pero ahí no terminan los problemas: la decisión entre tomar la fecha de inicio de síntomas o de diagnóstico para calcular el índice tiene efectos significantes. Cada caso suele llegar a la base de datos dos o tres días después de haber tenido los primeros síntomas. Por eso, con el correr de los días, se van sumando casos en fechas que ya parecían cerradas. Ese efecto es mucho mayor si se toma como parámetro la fecha de inicio de síntomas (y no la de diagnóstico).
Por eso, si se calcula la incidencia en función de la fecha de inicio de síntomas hay que tener en cuenta que para los últimos 3, 4 o hasta 5 días, los datos serán incompletos e irán apareciendo casos "viejos" con el correr de las jornadas. Eso también explica que en los últimos 5 días, la incidencia de casos se redujo un 30%, cuando en esos días los contagios diarios se redujeron mucho menos.
La definición del riesgo epidemiológico y sanitario sigue tres variables:
- La ocupación de camas de terapia intensiva (actualmente por debajo del 80%)
- El factor de crecimiento (que está en valores estables, porque los casos diarios no están aumentando)
- y la incidencia de casos de los últimos 14 días (que es el número de casos detectados en los últimos 14 días cada 100 mil habitantes)
Con los dos primeros indicadores fuera de valores altos, la incidencia de casos es el único que preocupa a las autoridades bonaerenses en los últimos días.
A la demora biológica de la manifestación de los síntomas de la enfermedad hay que sumarle la demora de la carga manual de datos. Como muestra COVIDStats, la gran mayoría de los casos bonaerenses se cargan uno o dos días tarde en el sistema. Está bien querer tomar decisiones con los datos más recientes, pero no por eso hay que caer presos de los datos incompletos o provisorios. Tras un trece meses de pandemia, parecía ser una lección aprendida.