Marcha contra la Corte Suprema
La marcha contra la Corte Suprema tiene apoyo de la Casa Rosada y las declaraciones de Alberto Fernández sobre el funcionamiento del máximo tribunal son recurrentes. La relación entre el Poder Ejecutivo y la Corte viene tensa desde hace unos meses. Y el reciente fallo del máximo tribunal contra la reforma del Consejo de la Magistratura que había impulsado Cristina Kirchner durante su segundo mandato terminó de alterar los ánimos en el Frente de Todos.
Así se concibió la movilización para el 1° de febrero, a las 18, en la Plaza Lavalle, frente a los tribunales porteños y donde funciona la Corte.
Lo que en principio fue agitado como una expresión más “marginal” del peronismo -con Luis D’Elía a la cabeza- terminó creciendo al punto de que ahora se sumaron la CTA y hasta la CGT (aunque esta última, por ahora, sólo con críticas en los medios).
Actualmente el máximo tribunal funciona con cuatro miembros: Horacio Rosatti (presidente) seguido por Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorezentti y Juan Carlos Maqueda. Ante la renuncia de Elena Highton de Nolasco, que dejó el cargo en noviembre pasado por haber superado el límite de edad, el Poder Ejecutivo no envió ningún pliego para reemplazarla; el plazo de 30 días para hacerlo quedó vencido.