"Mi bisabuelo solía hablar de Lord Palmerston (me crucé con su estatua aquí una vez y me saqué una foto). Lord Palmerston siempre decía quelos países no tienen enemigos permanentes, ni amigos permanentes. Tienen intereses permanentes", definió el jefe de Estado uruguayo.
"Entonces tengo que ser jefe de Estado de todo mi país, y en mi país hay muchas opiniones. Si hago política internacional pensando en la ideología no voy para adelante. Tal vez esté teniendo algún problema con nuestro continente cuando vea algunas elecciones. No soy analista político, así que tal vez cuando deje el cargo pueda opinar mucho más", agregó.