Qué dijo. Visiblemente molesto, el presidente habló durante varios minutos sobre las situaciones violentas vividas el sábado. "No nos queda otra cosa que persistir y rechazar a los violentos, rechazar a las mafias que están detrás. No puedo resignarme como presidente. Es una locura que haya que militarizar toda la zona para poder organizar un espectáculo deportivo", se quejó.