"El Gobierno Nacional continuará desplegando las herramientas legales, diplomáticas y administrativas a su alcance", señaló la Oficina del Presidente en el comunicado.
El Ejecutivo explicó que buscará evitar que los proyectos que se desarrollen en el área desconozcan los derechos e intereses argentinos. En ese sentido, afirmó que procurará que ninguna actividad económica contribuya a "consolidar una situación contraria a la posición argentina".
El comunicado también ratificó la postura oficial sobre la disputa de soberanía y sostuvo que la Argentina continuará "ejerciendo y defendiendo sus derechos mediante todos los instrumentos previstos por derecho nacional e internacional".
El antecedente de Rockhopper y el proyecto Sea Lion
La decisión de Halliburton se conoce pocos días después de que Rockhopper Exploration ratificara sus planes para avanzar con la explotación petrolera en las islas Malvinas, pese a las medidas impulsadas por el Gobierno argentino contra las empresas vinculadas con esas actividades.
La compañía británica mantiene como objetivo comenzar la producción de petróleo durante el primer trimestre de 2028 en el proyecto Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago. El desarrollo de ese yacimiento fue cuestionado por Milei, quien lo presentó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) como un ejemplo de la falta de resguardo de la soberanía argentina sobre las islas.
El director ejecutivo de Rockhopper, Sam Moody, confirmó el cronograma al presentar los resultados correspondientes al primer semestre de 2026. En esa oportunidad, destacó el “continuo y firme respaldo” del Reino Unido y de las autoridades de las islas al desarrollo del proyecto.
Las advertencias y medidas adoptadas por el Gobierno argentino no modificaron hasta el momento los planes de la empresa, que mantiene su objetivo de avanzar con la explotación del área.