El presidente ratificó que no cambiará el rumbo
Milei también se refirió a las presiones que, según afirmó, recibió durante los últimos meses para flexibilizar sus decisiones: “En los últimos meses hemos tenido cierta presión para modificar el rumbo y ser más laxos”, sostuvo.
El mandatario rechazó la posibilidad de responder a sus adversarios utilizando las mismas herramientas que cuestiona y volvió a defender su concepción sobre la forma de enfrentar al populismo.
“Por más sucios que sean, eso no significa que nosotros tengamos que jugar sucio: al populismo no se le gana con más populismo, sino haciendo las cosas bien”, afirmó.
En esa línea, sostuvo que “la demostración de la eficiencia en el sistema capitalista requiere de valores como la libertad, el principio de no lesión y el respeto de la vida, no robar, respetar los contratos”.
Qué valores reivindicó Milei
La exposición tuvo como eje la relación entre ética, valores y decisiones de política pública. Milei sostuvo que los principios que defiende su administración no están sujetos a negociación.
En ese marco, el presidente señaló que “la ética y la moral, el respeto por los derechos naturales, así como el coraje y la templanza para elegir el bien y bancarse las consecuencias”, constituyen principios fundamentales para definir políticas públicas.
También destacó la relación entre justicia y eficiencia: “Justicia y eficiencia son dos caras de la misma moneda”, sostuvo.
Milei también afirmó que “cuando las políticas están alineadas con estos valores, con lo material y lo espiritual, prosperan”.
El mandatario dio una charla ante estudiantes de cuarto y quinto año del Colegio ORT, en la sede Almagro, donde disertó sobre “Ética como política de Estado”. (Foto: Presidencia)
Durante la charla, el mandatario explicó además el lugar que, según su visión, "los valores del judaísmo son determinantes en la construcción de las políticas públicas que implementa el Gobierno nacional”.
La definición formó parte de su exposición sobre “Ética como política de Estado”, en la que vinculó los principios éticos y morales con el funcionamiento de las instituciones y con las decisiones de su administración.
“No estamos dispuestos a negociar nuestros valores éticos y morales. Vamos a seguir haciendo lo que está bien y lo que es justo, sin ceder a los cantos de sirenas”, enfatizó.