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Frenéticas negociaciones por la ley impositiva bonaerense llegaron a la Casa Rosada

Stella Gárnica / a24.com
por Stella Gárnica / a24.com |
Alberto Fernández se reúne con Axel Kicillof para evaluar la situación sanitaria de la provincia de Buenos Aires

Alberto Fernández se reúne con Axel Kicillof para evaluar la situación sanitaria de la provincia de Buenos Aires

El desfile de funcionarios, gobernadores y legisladores del oficialismo es materia corriente en la Casa Rosada. Sin embargo, este lunes sorprendió la visita de un intendente del frente opositor Juntos por el Cambio, el macrista Néstor Grindetti (Lanús), del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa y del gobernador bonaerense Axel Kicillof. También estuvo Aníbal Fernández.

El primero en llegar fue Grindetti. El intendente de Juntos por el Cambio se mostró caminando por el Patio de las Palmeras temprano a la mañana, contó que visitó a "un amigo", el recientemente designado vicejefe de asesores del Presidente, Julián Leunda y que pasó un rato por el despacho presidencial.

Al salir, en un breve diálogo con periodistas que lo abordaban en el Patio de las Palmeras, el intendente macrista vaticinó que "habrá acuerdo" en la legislatura bonaerense para aprobar la ley impositiva que reclama el gobernador Axel Kicillof aunque, dijo, "saldrá con cambios".

Grindetti calificó la relación con el Presidente como "muy cordial". Recordó que se conocen desde la época en que él era ministro de Hacienda de Macri y Fernández, Jefe de Gabinete de Cristina.

El jefe comunal dijo que pidió al asesor del Presidente un trato "igualitario" al de los intendentes del oficialismo y que planteó la necesidad de "financiamiento de obras públicas de parte de Nación y de Provincia", entre las que mencionó "obras de pavimentación y el 35% de cloacas" que faltan terminar en su distrito. En otros términos, charlaron de las necesidades de su municipio. Seguramente en La Rosada habrán pedido apoyo para la gobernabilidad en la provincia.

El intendente de Lanús se transformó así en un impensado interlocutor para el oficialismo ante la necesidad de llegar a un acuerdo para sacar la demorada ley con la que Kicillof busca aumentar los impuestos inmobiliarios hasta un 75% y que encontró la resistencia del bloque de Juntos por el Cambio que lidera la ex gobernadora María Eugenia Vidal.

"Yo aumenté la tasa de ABL en línea con la inflación del año pasado: un 45%; pero hay otros intendentes como el de Avellaneda (el kirchnerista Jorge Ferraresi) que aumentaron el 60% las tasas y eso atenta contra la gente, no las puede pagar", dijo Grindetti a la salida del encuentro. Y vaticinó que "se está en condiciones de llegar a un acuerdo si se modifica el proyecto de Kicillof a un porcentaje cercano a la inflación".

Por la tarde, en medio de un total hermetismo, salieron juntos de la Casa Rosada el presidente Alberto Fernández y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa con rumbos desconocidos, y minutos después ingresaba el gobernador Kicillof.

Kicillof y el aumento a estatales

En medio de las negociaciones por la ley de emergencia impositiva bonaerense con la que Kicillof busca financiar las arcas provinciales, se coló otro debate entre Nación y provincias y municipios.

Se trata del aumento salarial que anunciará en las próximas horas el Gobierno nacional y que el resto de los distritos se verán obligados -no legalmente pero sí en los hechos-, a aplicar.

En ese marco, llegó Kicillof este lunes a la tarde a Casa Rosada, con la advertencia de "no poder afrontar un pago similar" al aumento que ya tiene cerrado la administración nacional.

Todo está sujeto a negociaciones en una jornada frenética en la Rosada.