Casa Rosada

"Patria grande": el Gobierno apura los pliegos de embajadores de la región para normalizar la relación con Venezuela

El diputado kirchnerista del Parlasur, Oscar Laborde, irá a Venezuela y Pablo Vilas de La Cámpora, a Honduras. El ex secretario de Seguridad, Gabriel Fucks, será embajador ante Ecuador.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Alberto Fernández promete relanzar las relaciones con Venezuela

Alberto Fernández promete relanzar las relaciones con Venezuela, una decisión que le reclamaba Cristina Kirchner en el marco del relanzamiento de un bloque regional. Foto: Archivo

No se muestran juntos públicamente desde el 1° de marzo cuando compartieron la inauguración de sesiones ordinarias. Pero a través de emisarios, Alberto Fernández y Cristina Kirchner acordaron que en menos de un mes el Congreso trate los pliegos de los embajadores argentinos en la región de los tres países que tienen su puesto vacante: Venezuela, Ecuador y Honduras.

El objetivo es impulsar lo que llaman la Patria Grande, en el marco del anuncio formulado por el Presidente este lunes durante la cumbre con el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, en la cual desde la Casa Rosada llamó a terminar con el bloqueo comercial a Venezuela y anunció que Argentina dará los primeros pasos para normalizar el vínculo diplomático con el régimen de Nicolás Maduro.

De los tres países, dos embajadores responden directamente a Cristina Kirchner; ambos son diputados del Parlasur. Oscar Laborde (que tendrá como destino Venezuela) y el camporista Pablo Vilas, irá a Honduras, su país natal.

Gabriel Fucks

En cambio, Gabriel Fucks, un dirigente de la Corriente de la Militancia que tiene al ahora albertista Agustín Rossi como uno de los líderes, será destinado a la embajada de Ecuador, gobernada por la centro derecha de Lasso.

La decisión en la cúpula del Frente de Todos es avanzar en el tratamiento de los tres pliegos juntos en los próximos 20 días, para que los embajadores designados asuman en menos de un mes.

Embed

La estrategia de Alberto Fernández para acercarse a Cristina Kirchner y a Estados Unidos

Alberto Fernández y el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, en Casa Rosada.jfif

El presidente Alberto Fernández se muestra como líder regional a partir de asumir la presidencia pro témpore de la CELAC, un bloque de países de América Latina y El Caribe que liderado por México, intentará reedituar la unidad latinoamericana pero con menor sesgo ideológico de lo que en los años 2000 fue la UNASUR, liderada por la tríada de Lula Da Silva, Néstor Kirchner y Hugo Chávez que quedó en la historia luego de decirle "NO" al ALCA, el tratado de libre comercio que impulsaba en ese momento el ex presidente norteamericano George Bush hijo.

El acercamiento al régimen de Venezuela para impulsar desde la CELAC la democratización del país tiene el visto bueno del gobierno de Estados Unidos, que ve en Alberto Fernández un presidente de centroizquierda moderado, capaz de hablar con todos, admiten fuentes del kirchnerismo al tanto de las conversaciones.

La elección del día para anunciar la normalización de las relaciones con Venezuela no fue al azar: Alberto Fernández aprovechó la visita del centroderechista Lasso a la Casa Rosada para lanzar la noticia que generó duras críticas de la oposición, por considerar que choca con la postura tradicional de Argentina en denunciar la violación de los derechos humanos.

Alberto Fernández dijo, en respuesta a los reclamos que venía recibiendo desde el kirchnerismo, que en Venezuela la situación se está normalizando con el diálogo y las elecciones, hechos que dijo, fueron constatados por la alta comisionada de DDHH de la ONU, Michelle Bachelet.

También coincide con las negociaciones del gobierno de Estados Unidos para volver a comprar petróleo a Venezuela en medio de la crisis de abastecimiento por la invasión rusa en Ucrania.

"Estados Unidos negocia con Venezuela para volver a comprarle petróleo, el bloqueo va camino a terminar, así que no nos pueden decir nada. La presidencia de la CELAC es un mérito de Alberto porque él se jugó por la integridad física de Evo morales en el golpe de Estado en Bolivia, y visitó a Lula Da Silva cuando aún estaba en la cárcel", destacan desde el kirchnerismo.

Y completan: "El acercamiento a Venezuela lo anunció con Lasso porque Alberto se muestra como un presidente moderado, negociador, más allá de las ideologías de derecha o de izquierda, en línea con lo que necesita EE.UU. en la región".

Según señalan las fuentes consultadas por A24.com, que lejos de la UNASUR ideologizada del polo Chavez-Kirchner y Lula, "ahora el objetivo es aumentar comercio internacional desde América Latina como bloque hacia otros bloques como la Unión Europea, y que igual que a EE.UU. nos conviene venderle alimentos y productos industrializados a Venezuela y comprarles derivados del petróleo".