Pino Solanas advierte sobre lo que puede pasar si el Senado rechaza la ley: “Hay una temperatura que no me gusta”
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Pino Solanas advierte sobre lo que puede pasar si el Senado rechaza la ley: “Hay una temperatura que no me gusta”

Mientras el conteo preliminar indica que la aprobación del proyecto de legalización del aborto chocará con el voto negativo de la mayoría del Senado, la voz de un integrante de ese cuerpo que defiende la iniciativa ya se alza desde las bancas para advertir sobre lo que puede suceder después, si finalmente se concreta el rechazo. “La temperatura está subiendo”, avisa Fernando Pino Solanas (Proyecto Sur), el hombre en cuestión, quien, en diálogo con A24.com, insiste con la analogía para describir la tensión que envuelve al debate: “Hay una temperatura que no me gusta”.

¿Por qué la ley debe aprobarse?

El país viene navegando entre la injusticia y la hipocresía. Injusticia porque condena a más de la mitad de las mujeres argentinas a que no puedan optar a una interrupción voluntaria del embarazo de manera legal, segura y gratuita. Eso es una injusticia. Y digo hipócrita porque desde siempre se hicieron abortos con la complicidad de la dirigencia. ¿Pero quiénes se hacían los abortos? Los abortos seguros los hacían quienes podían pagarlos. Y en los inseguros, hechos de cualquier manera, pagaban las consecuencias los cuerpos de miles de mujeres. Argentina, ¿es un país plural o de un solo color religioso o étnico? ¡Es laico y plural! Hay una parte del país, con contenidos muy autoritarios, que no le quiere reconocer su derecho a otra parte por creencias distintas. Y como legislador, yo tengo que legislar por el conjunto de los ciudadanos.
Si creemos que el aborto debe prohibirse porque sería el asesinato de dos vidas, tendríamos que declarar de una vez por todas que Estados Unidos, Canadá y toda Europa son una banda de asesinos y criminales seriales. Porque hace más de 20 años que han legalizado esto. Incluso, lo hicieron los países más católicos del mundo, como Italia y España.

¿Qué opina sobre el proyecto que llegó de Diputados?

Los jefes de bloque que estamos por la legalización del aborto convocamos a los refertes de las organizaciones de mujeres que están a la cabeza de este gran movimiento. Las convocamos y les dijimos: ‘Miren, acá hay que asegurar que el proyecto salga. Y para asegurar que el proyecto salga hay que aceptar cuatro o cinco cambios’. Lo que se pide, no lesiona el espíritu de este acontecimiento histórico. En el plenario de comisiones se perdió por un voto el nuevo dictamen que presentó la mayoría que apoyaba el proyecto que vino de Diputados. Pero eso no quiere decir que en el recinto, artículo por artículo, no propongamos las reformas. No hay ninguna ley perfecta.

¿Cuál cree que sería el efecto si la ley no se aprobara?

No soy adivino, pero creo que la temperatura está subiendo. Y que la otra noche se verificaron con el caso Maldonado (NdR: el ataque a la sala donde se proyectó un documental sobre el joven) una serie de provocaciones con mucho olor a comandos paralelos del oficialismo. Y con esto de la legalización del aborto, si se vota en contra, creo que puede haber una reacción muy fuerte. Y de ambos bandos, eh. Ojalá que no, pero hay una temperatura que no me gusta. Porque en los debates que hubo en el plenario de comisiones del Senado fue muy orquestado todo aquello. La oposición al proyecto fue muy disciplinada con un grupo senadores que torpedearon continuamente las intervenciones que se hicieron. Hubo provocaciones manifiestas, anacrónicas y mesiánicas como las del doctor Abel Albino. Y otras en donde se terminó proyectando un aborto que en realidad era un parto. Todas fueron una serie de manipulaciones para asustar a los legisladores indecisos con falsos datos científicos.

¿Recibió presiones para modificar su postura?

No. Porque yo estoy a favor de esto sin mirar las cartas electorales como hacen muchos legisladores indecisos. En el 2012, como diputado, fui uno de los primeros en apoyar y firmar un proyecto de interrupción voluntaria del embarazo que es antecedente de este. A lo largo de mi vida he mantenido las mismas opiniones. Mi posición es archiconocida. Sería una mentira si dijera que recibí alguna presión.

¿Y cómo cree que le afectará al Gobierno la aprobación o el rechazo del proyecto?

No soy politólogo. Sí creo que el Gobierno especuló con esto. El Gobierno, en el fondo, nunca creyó en este proyecto que promovió. Lo hizo en marzo, cuando ya sabía, desde hacía dos meses, que quienes le prestaban plata a la Argentina, no le iban a prestar más. Sabía que se venía una crisis muy grande de su modelo. Y en el mes de marzo estaba discutiendo las paritarias con cifras mentirosas, embusteras, sabiendo que íbamos a una crisis y que estaban al galope en un modelo mortal, que era el de las Lebac. Entonces, lanzó esto creyendo que no tenía ningún destino. Eso lo dijo Elisa Carrió. Por supuesto, las fuerzas que apoyan a Macri están en contra del proyecto. Y han creado en su seno una buena división. Yo no sé frente a quién va a ganar. No creo que, con las provocaciones autoritarias que viene haciendo en todas las líneas, pueda conquistar a una parte del electorado solo porque salga el proyecto. La ciudadanía está convencida de que es un embuste más de este gran mentiroso.