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El plan del gobierno para "municipalizar" la salida de la cuarentena

Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
El plan del gobierno para municipalizar la salida de la cuarentena

Presionado por las bases territoriales que controlan gobernadores e intendentes, el Gobierno prevé aplicar una estrategia de cuarentena "selectiva" a partir del lunes 13 de abril, es decir, mantener el aislamiento total en ciudades o regiones donde se registren aumentos de contagios de coronavirus y flexibilizar solo algunas actividades en ciudades y regiones donde el virus no represente un peligro de descontrol.

En ese marco, el presidente Alberto Fernández volverá a recibir mañana en la residencia de Olivos a la CGT y a la Unión Industrial (UIA) para comenzar a definir -si no aumentan exponencialmente los casos de coronavirus-, cómo el próximo lunes después del fin de semana largo por Semana Santa, comienza a flexibilizar la cuarentena con la reapertura paulatina de comercios, Pymes e industrias.

O si, por el contrario, prorroga por segunda vez la cuarentena total para evitar una crisis sanitaria y social como ocurre en Europa y Estados Unidos.

Según admitieron a A24.com fuentes de la Casa Rosada y varios intendentes consultados, la decisión la tomará el Presidente el domingo de Pascuas, de acuerdo al informe epidemiológico que le presenten los especialistas del Ministerio de Salud sobre la situación de la pandemia en el país.

El rol de los intendentes

"El foco lo pondrá en cada región, en cada ciudad", indicaron fuentes cercanas al primer mandatario y agregaron que "puede haber ciudades con situaciones más flexibles donde no haya tantos contagios".

Por eso, la forma que encontró el Gobierno es "controlar territorialmente que la epidemia no se expanda, bloqueando la circulación de las personas por zonas y barrios".

Así, además de darle más poder a los intendentes para que controlen el abuso de aumentos de precios en supermercados y negocios de barrios, Fernández les pidió que vigilen la circulación.

Por eso, algunos jefes comunales se adelantaron en comenzar a cerrar sus fronteras con montículos de tierra, camiones o caños gigantes de cemento de los que se utilizan para las conexiones cloacales.

Es el caso de Esteban Echeverría, donde Fernando Gray colocó ese tipo de caños en todas las calles que desembocan en la ruta 4 (más conocido como Camino de Cintura), límite fronterizo con los municipios de Lomas de Zamora y Almirante Brown.

Lo mismo aplicaron Lomas, Brown, San Vicente, Ezeiza, Lanús y Avellaneda, todos municipios de la zona sur del conurbano vecinos de La Matanza, donde se concentra la mayor cantidad de población del país, en condiciones precarias.

En esos distritos, la metodología común radica en cerrar todos los accesos vehiculares desde otros municipios y permitir el paso solo con autorización especial en puntos clave donde apostaron controles policiales y epidemiológicos las 24 horas para garantizar el abastecimiento de insumos básicos.

Si alguien circula sin autorización, multa, causa penal, le toman la fiebre y hasta le incautan el vehículo. En cambio, la circulación vehicular y peatonal interna en los barrios es casi normal.

El foco está puesto en los barrios periféricos, donde los intendentes llegan con alimentos y planes sociales que les provee el Ministerio de Desarrollo Social de la nación y de la provincia.

Otros municipios como Zárate o Villa Gesell optaron directamente por establecer el toque de queda: Prohíben directamente todo tipo de circulación interna y ponen en duda el cumplimiento de los derechos a circular consagrados en la Constitución nacional ya que son aún más duros que el decreto de aislamiento obligatorio establecido por el Gobierno nacional.

En algunas provincias van tomando medidas similares: Es el caso de Jujuy, Mendoza y Corrientes donde gobierna el radicalismo y cerraron directamente sus fronteras.

¿Cómo funcionaría la cuarentena barrial?

El gobierno apostaría a impulsar una etapa de cuarentena por barrios, permitiendo que funcione la economía local, limitando la cantidad de personas en los transportes públicos.

Alberto dijo que va a modificar ley de abastecimiento para que los intendentes controlen precios de comercios de cercanía medidas que se sumarán a los controles de salubridad y desinfección que ya aplican los jefes territoriales, que salen a caminar los barrios personalmente.

Los intendentes admiten la “incertidumbre y la ansiedad porque no saben bien qué y cómo va a llegar el pico del brote de la pandemia a sus distritos".

Dicen estar articulando bien con nación y provincia que proveen a través de ministerio de Desarrollo Social de Daniel Arroyo alimentos e insumos para que no falte comida en las villas más pobres y desmienten tener temor por eventuales saqueos.

En el caso del oeste, la semana pasada el gobernador Axel Kicillof los visitó junto al ministro de Seguridad, Sergio Berni y con los jefes comunales de Morón, Hurlingham, Ituzaingó, Tres de Febrero y San Martín acordaron coordinar operativos conjuntos en sus fronteras y por ahora evitan cerrar el tránsito entre sí.

Al principio tuvimos que cerrar 3 supermercados para que normalizara la situación, desde deficiencias en la limpieza hasta abusos de precios, un supermercado cobraba 10% más a la gente que compraba con la tarjeta alimentaria”, relató otro jefe comunal que confirmó que en el conurbano también se aplica la orden de abrir causas penales a quienes incumplen la cuarentena o abusan con los aumentos de precios de insumos básicos

Incertidumbre esperando el pido de la pandemia

“No se van a abrir escuelas, la tercera edad y la población de riesgo se va a tener que guardar en sus casas hasta la próxima etapa. Lo que estamos viendo es cómo flexibilizar la vuelta al trabajo, con horarios divididos para que los trenes y colectivos no se llenen de gente, pero el lunes no se volverá a la vida normal. Se está trabajando para regular y planificar la vuelta paulatina a la actividad, pero la decisión será sobre la marcha”, admitió un viejo intendente del Conurbano.

"El problema de abrir todo de golpe es que entre una persona asintomática que tiene la enfermedad y contagia a todos”, admite.

Tampoco tienen claro si una solución es la masificación del uso de barbijos.

Desde la Casa Rosada salieron a desmentir que el Gobierno impulse un manual para el diseño casero de los tapa caras, mientras empresas y fábricas privadas comienzan a rediseñar la contingencia adaptando la fabricación de máscaras plásticas y barbijos.

“No hay nada de eso, no vamos a desalentar a la gente si quiere usar barbijos, pero no hay manual para que hagan barbijos caseros.Hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los médicos siguen desalentando el uso de barbijos para que se priorice el stock para el uso de los recursos humanos del sistema sanitario", dijeron desde el Gobierno.

Sin embargo, "todo puede cambiar”, dijo a A24.com una fuente cercana al Presidente Alberto Fernández.

El temor del gobierno es que los recursos no alcancen, y espera después de la decisión de Estados Unidos de pedir a toda la población que circule con la cara cubierta, que los insumos no alcancen en el país y prefiere reservarlos para proteger al personal que cumple servicios esenciales en el sistema de salud.

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