Este domingo por la noche se conoció que la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo de la ciudad de Buenos Aires ordenó habilitar las clases presenciales en la Ciudad de Buenos Aires. La medida dejó sin efecto el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que publicó el gobierno nacional el último viernes.
En una conferencia de prensa, el jefe de Gobierno porteño aclaró: "Quiero reafirmar una vez más mi vocación de diálogo y de coordinar todas las acciones con el gobierno nacional, más allá de que frente a algunas situaciones tengamos miradas distintas. Así lo hicimos desde el primer día y así lo vamos a seguir haciendo".
Además, para justificar su pelea por la presencialidad en las escuelas, Larreta detalló que "desde que empezaron las clases, menos del 1% de las 755.000 personas que fueron a la escuela dieron positivo. Y de sus contactos estrechos, sólo el 0.01% dio positivo. Esto demuestra que las personas contagiadas prácticamente no están contagiando a nadie dentro de la escuela".
Esta mañana, el gobernador de la provincia de Buenos Aires había criticado al jefe de Gobierno porteño: "Recurrir a la Justicia, cuando está fuera de jurisdicción, es la peor de las respuestas. Se usa para impedir que un decreto nacional (DNU) cuide a quienes tienen que cuidar. Me parece repugnante usar a la Justicia para perjudicar a quienes tienen que ser cuidados. Alguien se va a tener que hacer responsable", expresó.