Durante las próximas semanas se escucharán los alegatos pendientes de las defensas, para dar respuesta a los argumentos de los abogados de Cristina Kirchner, Marcos Aldazabal y Juan Manuel Ubeira; de la fiscal de juicio Gabriela Baigún, y la titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), Mariela Labozzetta.
Para la fiscalía, durante el juicio quedó probado que el 1° de septiembre del 2022, Montiel y Uliarte se infiltraron entre la multitud que se había congregado frente al domicilio de la entonces vicepresidenta para atentar contra su vida.
Explicó que una vez que Sabag se encontraba a escasos centímetros de Cristina Fernández, apuntó contra su rostro y gatilló en una oportunidad. Agregó que “el hecho no se consumó por motivos ajenos a su voluntad, ya que, pese a que accionó la cola del disparador, la bala no salió y, cuando se disponía a recargar nuevamente, fue interceptado por la multitud”.
Sobre el rol de Uliarte, la fiscal Baigún describió como prueba los chats y audios que intercambió con Sabag Montiel donde ambos planificaron el ataque. En uno de esos mensajes hablaron de la posibilidad de alquilar un departamento cercano al entonces domicilio de la ex mandataria, con el objetivo de concretar el atentado.
cristina-kirchner-declarara-el-miercoles-14-de-agosto-en-el-juicio-por-el-atentado-en-su-contra-foto-clarin-2EMUHMYGOFBYBIRJTV5SEHNNWM.avif
La situación de Carrizo
Del mismo modo que lo había planteado la querella, la fiscalía decidió no acusar a Nicolás Carrizo como partícipe del plan para asesinar a Cristina Fernández de Kirchner, porque no encontraron elementos que le adjudiquen alguna responsabilidad.
El jefe de la Banda de los Copitos era quien había contratado a Brenda Uliarte y a Fernando Sabag Montiel para el comercio ambulante de los copos de nieve que elaboraba. Junto con otros vendedores armaron el grupo de WhatsApp "Girosos”, al que Sabag les mando un chat advirtiendo "A Cristina quiero matar".
Cuando incluyeron a Carrizo en este caso lo procesaron como partícipe necesario por haberle entregado a Sabag Montiel un arma de calibre 22, que no fue la que se usó en el intento de homicidio. Se trató de una pistola Bersa, modelo Lusber 84, calibre 32.
En la última audiencia del juicio quedaron claras las incertezas de la acusación contra Carrizo, por eso el TOF 6 le concedió la libertad después de haber permanecido casi 3 años preso.
No obstante, los jueces Sabrina Namer, Adrián Grünberg e Ignacio Fornari, serán los encargados de evaluar la razonabilidad de los alegatos antes de dar conformidad a la hipótesis de inocencia de Carrizo.
La acusación por Femicidio
La titular de la UFEM, Mariela Labozzetta, justificó el agravante de femicidio “para visibilizar los componentes de género en la violencia contra las mujeres políticas, reforzar el mensaje estatal de no impunidad y cumplir los compromisos internacionales de derechos humanos”.
Remarcó que juzgar con perspectiva de género en casos como este implica correr el prejuicio de que las mujeres ‘fuertes’ o con poder no pueden ser víctimas de violencia de género”.