“Hay que trabajar en una primera dosis, teniendo como punto de partida algo que ya hicimos que fue la devolución del IVA del 5%. Con los sistemas informáticos de gestión operativa y la capacidad de recursos humanos con que contaba la AFIP hasta 2015 existe la posibilidad de hacerlo”, asegura.
¿Cómo funcionaría el sistema?
Cuando un consumidor compra algo –por ejemplo un paquete de yerba a $100- $21 van al Estado en concepto de IVA. La idea es que el primer día del mes posterior a la compra se reciba la devolución en la cuenta bancaria del consumidor.
“Tuvimos la experiencia de devolver un porcentaje del IVA al consumidor”, dice Echegaray, que elaboró la propuesta con los equipos técnicos que lo acompañaron durante su gestión al frente de la AFIP y que todavía lo siguen asesorando.
“Trabajar fuerte en la primera dosis de inyección de dinero vía la devolución del IVA. Con sistemas informáticos podemos devolver lo que consumimos al mes siguiente y el 90% vuelve al consumo. Con la necesidad de consumir que hay, se va a incentivar la demanda”, asegura.
Echegaray dice que el costo fiscal de la medida será mínimo teniendo en cuenta el efecto para el resto de la economía. “No es reducción de impuesto sino un diferimiento. Lo que se pone en juego es el IVA de un mes que dinamiza la economía”. Si la medida se implementara en abril, se dejarían de recaudar $224 mil millones, según las estimaciones del extitular de AFIP.
Pero la apuesta de Echegaray es que a partir de este programa se reduzca la economía informal “porque la gente va a querer consumir con crédito y débito” y aumentaría la recaudación por el impuesto a las ganancias.
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"Con sistemas informáticos podemos devolver lo que consumimos al mes siguiente y el 90% vuelve al consumo", asegura Ricardo Echegaray.
¿Cuánto tiempo planea la devolución del IVA? “Mínimo 10 meses, porque además no se puede sacar de golpe la dosis”, dice Echegaray. No lo reconoce explícitamente, pero da a entender que al menos tiene que durar hasta las elecciones. “Queremos aportar a la visión electoral del Frente de Todos”, aclara.
Aunque el plan no llegó a la Casa Rosada, Echegaray lo comentó en los márgenes del poder: “Lo presentó donde me reúno y machaco con la idea… no con un montón de ideas. Estoy plasmándolo en reuniones con mis colegas del peronismo. Es un formato para romper la estructura tributaria… Es tomar las ideas de Néstor Kirchner que decía que florezcan nuevas ideas”
En esas reuniones, Echegaray aprovecha para marcar sus diferencias con el Gobierno: “Tiene un rumbo que comparto, pero tengo mis críticas constructivas sobre la implementación operativa de muchas medidas”.
Suele poner un ejemplo: “Mi jefe directo (NdR: él sigue siendo empleado de la aduana) es un dirigente del PRO y la dirección de fiscalización de la AFIP está conducida por gente que timbreaba con Cambiemos”.
Cree que tarde o temprano Alberto va a tener que hacer cambio de piezas: “En algún momento los cambiará por funcionarios de carrera que tengan la experiencia, los antecedentes y puedan acompañar la visión de país que tiene Alberto Fernández”, dice. ¿Hablará de sí mismo?
Mientras tanto, Echegaray cree que el proyecto para devolver el IVA (por un tiempo) puede ayudar al Gobierno a ganar las elecciones. Aunque, claro, no reconoce que el objetivo sea ese. ¿Cuál es el objetivo, entonces? “Lograr la felicidad”, asegura.