"Cuando empezó la charla, Biden me dijo: ´¨Qué gusto conocerlo, ya sabe cómo esto no?. En EE.UU. hay un Presidente a la vez, todavía no soy Presidente. El Presidente es (Donald) Trump...", relató Fernández y agregó que esa fue "una restricción para hablar con él de temas de gestión".
"Tuve la oportunidad de felicitarlo por su triunfo, y hablamos de cosas más genéricas, de América Latina, le transmití la expectativa de que se pueda lograr un mejor vinculo con EE.UU. Hablamos mucho del Papa Francisco", relató Fernández en declaraciones a la radio El Destape.
Fernández dijo tener "expectativas" de que cambie la relación de Estados Unidos con América Latina ya que "es muy difícil que se pueda estar peor que con Trump".
El "error" y la ratificación de Solá
En una gacetilla difundida el mismo lunes por Cancillería, Felipe Solá dijo que Fernández le pidió a Biden “la colaboración y la buena voluntad del director representante de Estados Unidos en el FMI, porque actualmente no estamos teniendo mucha suerte con el actual director, que deberá cambiar después del 20 de enero”.
Actualmente, el primer subdirector gerente del FMI (segundo de Kristalina Georgieva) es el estadounidense Geoffrey Okamoto y el director por los Estados Unidos en el board del organismo multilateral es Mark Rosen.
Solá relató que “Biden dijo que iba tratar de saldar -esa fue a palabra que usó- los problemas financieros de América Latina y que él reconocía que a la Argentina como un país muy importante, que tiene una cultura europea muy fuerte”.
“El segundo pedido que le hizo Alberto Fernández fue sobre la actitud de Estados Unidos hacia Latinoamérica, en el sentido de que no se pretendiera ser gendarme, marcar el paso”, dijo Solá.
Desde la Casa Rosada salieron a desmentir este miércoles a la noche esas declaraciones de Solá: dijeron que "se trató de un grave error del canciller" y admitieron que el Presidente "se enojó" pero afirmaron que el episodio está "concluido".
En ese marco, desde el entorno más cercano al Presidente precisaron que Solá no llegó a participar de la charla que se concretó desde la Casa Rosada, porque se confundió y fue a Olivos. Solá "mezcló lo que le contaron con una impresión suya", advirtieron en el equipo de comunicación del Presidente.
Desde Casa Rosada precisaron que "lo que dijo (Solá) del miembro del Fondo es una expresión de él", pero aclararon que pese al grave error diplomático que la Casa Rosada tuvo que salir a aclarar a medios internacionales, "Solá se queda en Cancillería".