¿Vuelven?

Créditos ANSES 2026: cómo es el proyecto de ley que busca reactivar los préstamos para pagar deudas

La iniciativa busca crear una línea de créditos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) cuyo objetivo es hacer frente a obligaciones con bancos o tarjetas.

Cómo es el proyecto de ley que busca reactivar los créditos ANSES para pagar deudas (Foto: archivo).

Cómo es el proyecto de ley que busca reactivar los créditos ANSES para pagar deudas (Foto: archivo).

El debate por el desendeudamiento de las familias volvió al centro de la escena política a través de un proyecto de ley que intenta dar respuesta a una problemática cada vez más extendida en Argentina: el sobreendeudamiento de los sectores más vulnerables. La iniciativa, que aún no es oficial y es impulsada desde la oposición, propone crear una línea de créditos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) con un objetivo claro y delimitado: que los beneficiarios puedan salir del círculo de deudas que compromete sus ingresos mensuales.

A diferencia de programas anteriores, donde los préstamos podían destinarse al consumo general, esta propuesta establece un mecanismo mucho más específico. El dinero no llegaría directamente al bolsillo del solicitante. En cambio, se utilizaría exclusivamente para cancelar deudas ya existentes con bancos, financieras o tarjetas de crédito. De este modo, se busca evitar que el crédito se transforme en un nuevo factor de endeudamiento y, en cambio, funcione como una herramienta de saneamiento financiero.

Cómo funcionaría el nuevo esquema de asistencia

El proyecto introduce una lógica distinta en el uso del crédito público. En lugar de ofrecer liquidez para gastos cotidianos, se plantea que el Estado intervenga directamente en la estructura de deuda de los beneficiarios. Esto implica que cada préstamo tenga un destino predeterminado: la cancelación de pasivos.

Según el texto preliminar, el programa se financiaría con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), uno de los principales instrumentos financieros del sistema previsional. El diseño busca que quienes accedan al crédito puedan reemplazar deudas con tasas elevadas -como las de tarjetas de crédito o préstamos informales- por un financiamiento con condiciones más previsibles y, en teoría, más accesibles.

El mecanismo que marca la diferencia: pago directo

Uno de los aspectos más novedosos del proyecto es el sistema de implementación del crédito. El beneficiario no recibiría el dinero en su cuenta bancaria. En su lugar, el organismo previsional realizaría una transferencia directa a la entidad acreedora.

Este mecanismo de “pago directo” tiene un objetivo concreto: asegurar que los fondos se utilicen exclusivamente para cancelar deudas. Así, se evita que el dinero pueda ser desviado hacia otros gastos o que termine generando un nuevo ciclo de endeudamiento.

La medida también busca ordenar las finanzas personales de los beneficiarios. Al consolidar múltiples deudas en una sola obligación, se simplificaría la administración de pagos y se reduciría la incertidumbre sobre los montos mensuales.

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El tope del crédito y su actualización

La iniciativa fija un límite inicial de hasta 1,5 millones de pesos por solicitante. Sin embargo, a este monto se la incluiría un mecanismo de actualización automática vinculado al Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM).

El tope planteado apunta a cubrir deudas significativas, especialmente aquellas generadas por el uso intensivo de tarjetas de crédito o préstamos personales con tasas elevadas.

Otro punto central es la tasa de interés. Se propone que el costo financiero se calcule en base a la tasa TAMAR más un margen adicional de diez puntos.

El objetivo es ofrecer una alternativa más accesible frente a las condiciones del mercado privado. En la actualidad, muchas de las deudas que afectan a los sectores vulnerables tienen tasas considerablemente más altas, lo que dificulta su cancelación y prolonga el endeudamiento.

Con este esquema, se intenta reducir la carga financiera total y facilitar un proceso de pago más sostenible en el tiempo.

El límite del 30%: una barrera de protección

El proyecto incluye un elemento clave para resguardar los ingresos de los beneficiarios: el límite del 30% sobre el haber mensual para el pago de cuotas.

Esto significa que ninguna persona podría destinar más de ese porcentaje de sus ingresos al pago del crédito otorgado por el programa. La medida busca evitar situaciones en las que el endeudamiento comprometa la capacidad de cubrir necesidades básicas como alimentación, salud o vivienda.

A quiénes alcanzaría el programa

Se estima que podría beneficiar a cerca de diez millones de personas, incluyendo distintos grupos con características diversas pero con una problemática común: el endeudamiento.

Entre los principales destinatarios se encontrarían:

  • Jubilados y pensionados del sistema previsional, siempre que sus ingresos no superen el equivalente a seis haberes mínimos.
  • Titulares de asignaciones sociales, como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo (AUE).
  • Personas que perciben Pensiones No Contributivas (PNC), incluyendo beneficiarios por invalidez, vejez o madres de siete hijos.
  • Personal de casas particulares registrado y los monotributistas de categorías iniciales (A, B, C y D).
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