Al estar dolida y lastimada, uno empieza a decir cosas. Hubiese puesto foco en los golpes. Me podría haber matado, fueron cinco años. Cuando me tiro por la escalera y me fisuró la clavícula, pasó. En ese momento, ni cuando hice la denuncia, tome conciencia de lo que estaba pasando. Podría haber sido una más de estas chicas que terminaron muertas. Sigo teniendo el botón antipánico, te sirve, pero tampoco tanto, el siguió amenazándome de otro lado. En noviembre hago la denuncia por primera vez y en diciembre se me cruzó un auto y dos tipos me lastimaron, termine internada en la clínica Trinidad. Fue un amedrentamiento. A él le dieron falta de meritos por eso. No lo pude probar. De ahí baje 20 cambios.