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Emiliano Baratz, director comercial de La Pinocha
Sobre los inicios
Al iniciar el proyecto sus fundadoras, Julia y Ana María, tenían 38 y 40 años respectivamente. No tenían relación con la industria. Una de ellas era maestra y la otra, médica. El proyecto tomó forma entre ambas y sus maridos por amor al chocolate y al bosque.
"Si bien ambas ejercían sus profesiones en aquel momento, la idea de ellas era tener una actividad extra, que fuera algo completamente diferente a su día a día, y que les permitiera poner todo el amor en sus recetas mientras se divertían. Esa fue la clave del negocio", relató Baratz.
El emprendimiento comenzó en 1995 con una inversión inicial de US$ 6.000 (dólares) para dar lugar al primer local ubicado en Mar de las Pampas.
"Al principio, por la relación que suele hacerse entre chocolate y frío, pensaron que sería una locura apostar por el chocolate en una zona turística de verano. Pero luego se dieron cuenta que para el chocolate no hay una época especial. La gente ama el chocolate todo el año", detalló Emiliano.
Y reveló: "Recuerdo que el local de Mar de las Pampas, primero fue solo una chocolatería y tiempo después se anexó la cafetería por pedido del público. La gente quería sentarse y acompañar la degustación de los chocolates. Junto con esto es que aparecen nuestras famosas tortas y fondues".
También fue muy importante "que teníamos una excelente atención de sus propios dueños que generaron que la experiencia del cliente sea la mejor publicidad para seguir atrayendo clientes".
Los desafíos que encontraron en el camino
Uno de los principales obstáculos fue el generacional. A la generación que fundó la empresa se sumaron los hijos y cuando decidimos ampliar el negocio y volverlo franquiciable fue muy complejo., En ese momento, lograr un equilibrio entre las visiones de ambas generaciones fue muy desafiante.
"Por suerte, a lo que denominamos internamente la generación hijos nos dieron luz verde y nuestros padres confiaron en nosotros. Esto nos permitió un crecimiento muy rápido que nos lleva hoy a tener 18 sucursales y una lista de espera bastante importante para nuevas franquicias" explicó Emiliano.
Cómo los encontró la pandemia
"Al principio de la pandemia fue complicado, ya que la gente no podía circular. Las sucursales profundizaban mucho más con el delivery pero surgía otro desafío: algunas personas que ya nos conocían, vivían muy lejos", explicó Emiliano.
Y agregó: "Luego de mucho análisis, rompimos el concepto de la franquicia tradicional y desarrollamos las franquicias virtuales. Esto nos sirvió para crecer en territorialidad y llegar a lugares más lejanos.
"Las sucursales virtuales fueron, entonces, la herramienta de contingencia que ideamos para hacer frente al duro escenario de la pandemia y evitar la caída del negocio. Fue un formato adoptado por la coyuntura y hoy ya no las comercializamos más. Lo que sí sigue vigente, tal como siempre, son las sucursales físicas", destacó.
"Por ejemplo: La Plata, San Isidro y Santa Fe, que comenzaron como tiendas virtuales y hoy ya tienen su local a la calle con ventas exitosas", resaltó.
"Por eso el impacto terminó siendo positivo. Nuestra evolución en tiempos de pandemia fue de 9 franquicias físicas a 15 franquicias físicas y 7 zonas virtuales. A su vez, la virtualidad nos llevó a crecer también en nuestra comunicación en redes sociales pasando de tener 22 mil seguidores en Instagram a una cantidad actual de más de 116 mil", añadió Emiliano muy contento.
Otro dato que le llamó la atención al director comercial de La Pinocha es que "los consumidores adoptaron cada vez más las redes sociales como un punto de contacto con la marca, teniendo en cuenta que, además, pueden completar su pedido por nuestra pagina sin necesidad de trasladarse a una tienda".
Cuáles son los desafíos de La Pinocha
Durante 2022 la empresa planea continuar por el camino del "crecimiento constante y sostenido de buena calidad", que les permita poder llegar a todos los rincones del país. También están pensando que sus productos traspasen las fronteras hacia países vecinos.
"El objetivo que nos planteamos año a año es crecer con responsabilidad, siempre concentrados en que nuestra cadena de producción se mantenga 100% libre de estrés. Es por eso que en 2022 apuntamos a lograr la misma cantidad de aperturas de locales nuevos que realizamos durante el año pasado. Por suerte, hoy tenemos una importante lista de espera de interesados en abrir una de nuestras franquicias".
"Tenemos muchos desafíos por delante para los próximos años. Hoy a corto plazo (5 años) nos vemos con una cadena mucho más federal. Si bien hoy tenemos presencia en las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe con locales físicos, estamos convencidos que vamos a llegar a todos los rincones del país. A largo plazo (10 años) buscamos que la cadena ya esté posicionada en el exterior también", concluyó Emiliano.