Conocidos como robots sociales permiten, gracias a la inteligencia artificial, identificar las emociones de las personas que interactúan con ellos y responder en consecuencia.
El objetivo de estos simpáticos peluches robóticos es acompañar a niños o adultos mayores que están solos y ofrecerles compañía lo más parecido a un ser humano.
Les comparto un video para que puedan ver todo lo que es capaz de hacer está nueva tecnología.
Estos robots mueven el cuerpo y los ojos en respuesta a lo que dicen o expresan las personas y al verlo, resulta casi imposible imaginar que es un robot, más bien parece una mascota.
¿Cuál es el futuro que le vemos a esta innovación?
En la medida que bajen los costos y puedan masificarse, este invento competirá con las mascotas, peluches y todo tipo de juguetes.
Si bien aseguran que este tipo de robots sociales podrán llegar al público masivo en 10 años, el día que Disney comience a vender los robots sociales con sus personajes, ese instante se convertirá en un antes y un después para el mundo de los juguetes y quién sabe, la extinción de los amorosos peluches.