"A partir de eso, podemos interactuar con organismos estatales y entidades financieras con el fin de obtener herramientas que nos permitan sobrellevar esas situaciones", subrayó.
Asimismo, informaron que un 43,3% de las mujeres empresarias se reinventó para sobrevivir durante el período marzo-diciembre 2020, en donde un 53,8% migró su negocio al formato online; un 7,7% tuvo que reconvertirse dentro del mismo rubro o vertical de negocio, de acuerdo a las nuevas demandas del mercado y formas de consumir en pandemia.
El informe destaca que, en lo que va de 2021, el 65,9% de las empresarias mujeres tuvo que endeudarse para sostener la actividad de sus empresas y los puestos de trabajo de sus colaboradores.
En este marco, Teruel destacó que “ya se vio en otras crisis que las mujeres reinventan o reconvierten sus emprendimientos, empresas o comercios rápidamente".
"Con la pandemia, además de incorporar tecnología y nuevas modalidades de trabajo, tuvimos que adaptar nuestros tiempos, lo cual implica conjugar trabajo, hogar y tareas extra”, reflejó la directiva.
“Habíamos medido esa situación en los primeros meses de aislamiento, demostrando una sobrecarga en cuanto a tareas domésticas, cuidados familiares, ayuda en tareas escolares virtuales, etcétera”, subrayó.
También resaltaron que a raíz de la carga de tareas del ámbito doméstico y de cuidado familiar que debieron afrontar durante el período de ASPO, las mujeres empresarias bonaerenses tuvieron que relegar su crecimiento profesional y el de su negocio.
La mayoría de las mujeres empresarias y emprendedoras consultadas (67,9%) ha tenido que ceder horas de su trabajo y/o atención a la empresa.
Esto incrementa las desigualdades de género existentes, a causa del impacto de la pandemia en la cotidianeidad de las familias y la dinámica de los hogares.