Más tarde, en ese raid de amoroso y de desencuentros con los hombres, Susana Giménez se separó de Huberto Roviralta que se llevó 10 millones de dólares en los tribunales argentinos y otros 15 en el exterior y sin tantos abogados.
Luego llegó Jorge Rama, el ex esposo de Eunice Castro, que le robó dos chequeras para hacer negocios oscuros que la involucraron en un escándalo de drogas y narcotráfico, como también en el mundo de las transferencias de jugadores con otro final de la justicia penal uruguaya.
Y como si todo esto fuera poco para Susana Giménez que sigue arrasando en las recaudaciones teatrales de la avenida Corrientes, luego apareció Damián Popiloff, un personaje característico del mundo de las finanzas y las transacciones inmobiliarias que no goza de la mejor reputación en esa lista de pretedientes a la fortuna y el poder económico de Susana no se agota.