Y admitió que el covid lo afectó “también en lo emocional, la ansiedad de zafar y todo lo demás. Me generó pasarla mal, angustiarme. En el momento en que me internaron, fue una situación muy fea. Entiendo los protocolos, pero mi mujer me acompañó hasta la puerta y no la dejaban pasar más de la puerta de la clínica. Y le dije a la chica de seguridad: ‘Dame un segundo que me despido de ella, porque no sé cuántos días voy a estar acá'”.
Y cerró: “No es lo mismo estar internado y que estén tu familia, tus amigos y que te visiten. Entran solo los médicos y las enfermeras un minuto y totalmente cubiertos para protegerse. Es una situación fea y rara, la verdad. Tuve fiebre durante 15 días seguidos, que eso te voltea mal. Y cuando ves que no se va más, decís: ‘¿Qué pasa?’. No quiero asustar a la gente que está escuchando, pero me parece que hay que cuidarse”.