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La dramática historia de Lorena González, la primera eliminada de "Gran Hermano"

Lorena González reveló lo mal que se sentía cuando entró a la casa y el precio que pagó por la exposición que le dio el reality que se emitió en Telefe.
05 de abr de 2021 - 10:45
La dramática historia de Lorena González, la primera eliminada de Gran Hermano

A 20 años de haber formado parte de la primera edición de "Gran Hermano", Lorena González reveló lo mal que se sentía cuando entró a la casa y el precio que pagó por la exposición que le dio el reality que se emitió en Telefe.

"A la noche me sentaba en la cornisa del edificio en el que vivía porque me daba exactamente lo mismo estar parada ahí, a metros de poder caerme. Y tal vez, hasta lo pensaba. Yo era consciente de que no estaba psicológicamente bien. Miro para atrás y noto que esa etapa mía, en la que yo pensaba en suicidarme, en la que sentía que mi vida no tenía sentido, que no tenía mucho para darle a Franco (su hijo), fue la peor etapa de mi vida...”, dijo en una nota con Teleshow.

Luego contó por qué cree que en ese entonces la eligieron para que se sumara al reality: "Era una persona que a este formato le servía porque no le importaba lo que le pasaba. Por eso me eligieron: porque podía ser una bomba de tiempo para un formato que a lo mejor le generara mucho rating”.

Y cuando quedó eliminada la pasó realmente mal por haber perdido el anonimato. "Vivía de gorrita y anteojos para que la gente no me conociera cuando salía. Y tenía rotos los nudilllos de las manos... Me paraba en algún lado, mirando una vidriera o cualquier cosa, y desde adentro sabían quién era. Entonces me volvía llorando a mi casa, pegándole a las paredes. O bajaba corriendo del departamento, compraba en el supermercado y me volvía a meter. Tenía un nivel de fobia importante", señaló.

Gran Hermano

“Buenos Aires estaba forrada con mi cara. Me miraba y decía: ‘Todo el mundo sabe cómo se llama mi hijo, cómo me llamo yo. ‘¡¿Qué carajo hice de mi vida?!’. No estaba preparada psicológicamente para poder manejar eso afuera. Y que todo el mundo se codeara (al verme), hablara de mí, me criticara. Y en realidad, no entré buscando eso: yo quería los 200 mil dólares. Pero había que pagar un precio que no medí", añadió.

Por último, dijo: "La gente me agredía y me insultaba en la calle. Pero también estaba el que me arrancaba un pedazo de pelo para tenerlo en su casa. Es tan perversa la sociedad... Eso era Gran Hermano”.