La sexóloga Mariana Kersz explicó en una entrevista al diario Clarín cuáles son las 6 prácticas para no caer en la rutina sexual de la pareja.
Tickling, fingering, king out o beso Singapur son parte de sus técnicas.
Tickling
Se trata de cosquillas eróticas. Comenzá con la yema de los dedos e incrementá de a poco la intensidad para generar mayor tensión sexual. Podes sumar otros elementos como plumas, algodoncitos, cintas y más, ¡todo vale!
Beso Singapur
Imaginá que dentro de tu vagina tuvieses un objeto pequeño y hay que evitar que se caiga; esa fuerza que hacés con los músculos se llama contracción de Kegel.
Si hacés este movimiento repetidamente con el pene de tu pareja dentro de la vagina, va a sentirlo como una succión suave, similar al sexo oral. Y a vos, te va a ayudar a llegar al orgasmo. ¿Sabías que también le dicen abrazo de Singapur? Probala y descubrí por qué se llama así.
Fingering
¿Quién mejor que vos para conocer tu propio cuerpo? Explorá, descubrí, localizá y dejate llevar por el fingering, una práctica que consiste en jugar en todo tu cuerpo y el de tu pareja usando sólo los dedos para hacerse caricias, masajes o presión en diferentes zonas. Un tip importante es usar lubricante y reaplicarlo las veces que lo creas necesario, para una experiencia mucho más placentera.
Dogging
¿Sexo con personas desconocidas? Puede ser, pero no sólo eso: sexo con personas desconocidas en lugares públicos y/o ante la mirada de terceros… eso es el dogging. Una práctica cada vez más extendida y polémica que algunas personas ven super excitante y otras consideran una falta de respeto. ¿Vos qué pensás?
King out
Definitivamente, una de mis favoritas en el consultorio y en la que más veces insisto cada día para mejorar dificultades en la erección, el deseo e incluso el orgasmo.
King out tiene que ver con jugar, mirarse, acariciarse, ir por el juego erótico, conquistarse, cortejarse, besar, chapar, acariciar todo el cuerpo propio y el de la pareja, pero evitando la penetración. Esto le quita la mirada al pene como único eje del placer y ubica a ambas personas en un rol mucho más activo en la sexualidad, la imaginación y el erotismo.
Humming
Si aprendés a hacer un sonido tipo “hum”, característico de los gemidos de placer, pero con el pene de tu pareja en tu boca, la vibración que se genere le dará a esa persona una leve succión similar a un masaje que puede ser muy placentero. Cuesta un poquito, así que hay que practicar. Pero, ¿hay algo más divertido que probar cosas nuevas de a dos?