- Gotas respiratorias que se expulsan al toser, estornudar o hablar.
- Contacto directo con el líquido de las ampollas o lesiones en la piel.
- Contacto cercano y prolongado con una persona infectada.
Una de las características de la enfermedad es que la persona puede contagiar incluso antes de que aparezca la erupción cutánea. Generalmente, el período de contagio comienza entre uno y dos días antes de la aparición de las lesiones y se extiende hasta que todas las ampollas forman costras.
Cuáles son los síntomas de la varicela
Los síntomas suelen aparecer entre 10 y 21 días después del contagio. Los más frecuentes son:
- Fiebre.
- Cansancio o malestar general.
- Dolor de cabeza.
- Pérdida del apetito.
- Aparición de manchas rojas en la piel que luego se transforman en pequeñas ampollas con líquido.
- Picazón intensa.
La erupción suele comenzar en la cara, el cuero cabelludo o el tronco y posteriormente extenderse al resto del cuerpo.
Cuándo consultar al médico
Se recomienda buscar atención médica si:
- La fiebre es alta o persiste durante varios días.
- Aparecen dificultades para respirar.
- Las lesiones presentan signos de infección, como pus o enrojecimiento intenso.
- La persona afectada es un bebé, una embarazada o tiene las defensas bajas.
- Se observan síntomas neurológicos como somnolencia excesiva o confusión.
Cómo prevenir la varicela: la importancia de la vacunación
La vacunación es la principal herramienta para prevenir la varicela. La vacuna contra la enfermedad forma parte del Calendario Nacional de Vacunación en Argentina y es la forma más efectiva de reducir tanto el riesgo de contagio como la aparición de complicaciones.
Las autoridades sanitarias recomiendan verificar que niños y adolescentes tengan las dosis correspondientes según la edad y completar los esquemas de vacunación pendientes.
Además de la inmunización, los especialistas señalan una serie de medidas básicas para evitar la transmisión del virus:
- Evitar el contacto con personas infectadas.
- No asistir a clases, trabajo o reuniones mientras exista riesgo de contagio.
- Cubrirse al toser o estornudar.
- Lavarse las manos con frecuencia.
- No compartir objetos de uso personal.