El budín de durazno es una opción casera para una merienda dulce, suave y húmeda. La receta aprovecha también el almíbar de la conserva para realzar el sabor de la fruta y permite incorporar dulce de leche en el interior.
Con pocos ingredientes y en simples pasos, esta receta permite preparar un budín de durazno suave y húmedo, ideal para acompañar el mate o disfrutar en la merienda
El budín de durazno es una opción casera para una merienda dulce, suave y húmeda. La receta aprovecha también el almíbar de la conserva para realzar el sabor de la fruta y permite incorporar dulce de leche en el interior.
Ingredientes para el budín de durazno
1 lata de duraznos en almíbar
1 lata de leche condensada
280 g de harina leudante
2 huevos
Dulce de leche, opcional para el relleno
(La receta corresponde al canal de YouTube de la cocinera Agus Vives Bakes)
Separar el almíbar: abrir la lata, retirar los duraznos y reservar todo el líquido en un recipiente aparte. Se utilizará al finalizar la preparación.
Triturar los duraznos: procesar o triturar la fruta hasta obtener una preparación bien deshecha.
Preparar la mezcla: incorporar los duraznos triturados, la leche condensada, los dos huevos y los 280 gramos de harina leudante. Mezclar hasta integrar todos los ingredientes y conseguir una preparación homogénea.
Colocar en el molde: volcar la preparación en un molde de budín de 30 centímetros o en un molde tradicional para torta. De manera opcional, agregar dulce de leche en el interior para obtener un centro relleno.
Hornear: llevar al horno y cocinar hasta que el budín esté listo. La receta original no especifica la temperatura ni el tiempo exacto de cocción, por lo que esos valores dependerán del horno utilizado.
Humedecer con el almíbar: retirar el budín del horno y volcar por encima todo el líquido reservado. De esta manera, el almíbar se incorpora a la preparación y ayuda a conseguir una miga más húmeda y sabrosa.