1. Preparar la botella: colocar los cordones junto con varias bolitas o pequeñas piedras limpias dentro de la botella. Estos elementos ayudarán a generar la fricción necesaria para desprender la suciedad acumulada.
2. Hacer el primer lavado: incorporar una pequeña cantidad de detergente de cocina para vajilla y completar con agua caliente. Cerrar bien la botella y agitar con fuerza durante aproximadamente dos minutos.
3. Aplicar el quitamanchas: añadir una pequeña cantidad de percarbonato de sodio junto con un poco más de agua caliente para potenciar la limpieza y ayudar a eliminar manchas difíciles.
4. Dejar actuar la mezcla: agitar nuevamente, pero sin cerrar completamente la botella, ya que el percarbonato de sodio puede liberar gases durante la reacción. Dejar reposar los cordones durante una hora.
5. Enjuagar: retirar los cordones y pasarlos por abundante agua limpia hasta eliminar cualquier resto de producto.
6. Quitar el exceso de humedad: envolver cada cordón con un paño de microfibra y presionar suavemente. Luego, deslizar el paño de un extremo al otro para absorber la mayor cantidad de agua posible.
7. Dar el acabado final: si los cordones quedaron arrugados, se puede utilizar una planchita para el pelo a temperatura baja con pasadas rápidas para devolverles su forma original.
Por qué funciona este método para limpiar los cordones
El movimiento dentro de la botella genera una fricción que ayuda a desprender la suciedad que queda atrapada entre las fibras. Las bolitas o pequeñas piedras actúan como un elemento de arrastre durante la agitación, mientras que el detergente de cocina para vajilla ayuda a remover restos de grasa y suciedad superficial.
Por su parte, el percarbonato de sodio se utiliza habitualmente en tareas de limpieza por su capacidad para ayudar a eliminar manchas y recuperar el aspecto de prendas y textiles claros.
Como recomendación, no se debe cerrar por completo la botella durante el tiempo de reposo cuando contiene percarbonato de sodio, ya que la liberación de gases puede generar presión en el interior. También es aconsejable probar primero el procedimiento en una pequeña zona si los cordones son de colores fuertes o están fabricados con materiales delicados.