Kiley, joven estadounidense, tuvo una experiencia en un parque de diversiones que jamás olvidará. En plena montaña rusa y a una velocidad de 120 km/h se estampó contra una gaviota. Mejor dicho, el ave chocó contra la joven y quedó "enganchada". Si una atracción de ese tipo supone adrenalina al máximo, con esta complejidad mucho más.



