Esta historia agridulce comenzó en 2005 cuando una mujer disfrazada de enfermera en un hospital Ayala de Guadalajara, México, se robó a su hijo recién nacido llamado Salvador Macías.
Esta historia agridulce comenzó en 2005 cuando una mujer disfrazada de enfermera en un hospital Ayala de Guadalajara, México, se robó a su hijo recién nacido llamado Salvador Macías.
Con el pretexto de sacarlo de la habitación para alimentarlo, la secuestradora se hizo humo con el recién nacido en brazos.
La pareja creyó que nunca más volvería a ver a su hijo de nuevo, pero en 2022, las fuerzas policiales de México lograron elaborar un retrato hablado de cómo luciría hoy en día Salvador casi 17 años después de su desaparición.
Con la ayuda de esta tecnología de reconocimiento facial de última generación, las autoridades empezaron a buscar al adolescente que coincidiera con la descripción.
Si bien esta imagen no era garantía suficiente para darle a la pareja la esperanza de volver a ver a su hijo, todo cambió cuando una mujer los contactó para darles información sobre el menor tras verlos recientemente en una entrevista a TV Azteca en la que reafirmaban seguir con su búsqueda. Fue así como acordaron encontrarse con la informante, no sin antes solicitar apoyo de la policía.
En las conversaciones que sostuvieron previo a su reunión con la falsa enfermera que se llevó a Salvador, les pidió perdón por haber guardado silencio por más de 16 años que fueron de angustia para el matrimonio y, a cambio, les entregó fotografías de cómo se veía actualmente. Su parecido con su padre, Yasir Macías, y con el retrato hablado elaborado por las autoridades era impresionante.
Fue en la colonia Galaxia de Zapopan, Jalisco, donde lograron ubicar al menor y lo trasladaron al Instituto Jaliscience de Ciencias Forenses para realizarle una prueba de ADN, que al final evidenció que el adolescente era en realidad el hijo de Yasir Macías y su esposa, Rosalía López. Se supo que el menor estuvo viviendo con dos personas que lo engañaron diciéndole que eran su familia biológica.
De acuerdo a la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), en los últimos dos años, 124 casos de desapariciones de niños menores de 13 años se han reportado y solo un 30 % de ellos han sido localizados; sin embargo, estas estadísticas no son capaces de describir el dolor que los padres de familia experimentan al ver que uno de sus hijos les sea arrebatado.