Cabe destacar que, según la ley local, el propietario puede impedir su ingreso sin violar el derecho del cliente, con lo cual ante una posible demanda del comensal, el dueño del local no tendrá problemas, aunque todo apunta más que nada a una acción moral más que a otra situación.
"La negativa de admisión por parte del empresario no causará pérdidas a los consumidores, por lo que no hay infracción de sus derechos. […] Para entidades de transacciones ordinarias, como restaurantes, […] los empresarios tienen la libertad de elegir si aceptan o no a los consumidores", comentaron desde el bufete de abogados Hunan Jiantian, haciéndose eco del caso.
Finalmente, cabe destacar que los llamados "tenedores libres" que hay en China suelen ser frecuentados por mucha gente de buen comer, aunque rara vez suelen pasar situaciones en las cuales se expulsa al comensal, como ocurrió en esta ocasión en la ciudad de Changsha.