La Universidad Nacional de Entre Ríos es participe de una historia de vida común que generó gran notoriedad en la provincia.
La Universidad Nacional de Entre Ríos es participe de una historia de vida común que generó gran notoriedad en la provincia.
Se trata Sixto Leiva, un joven que hizo lo imposible para poder estudiar medicina y a los 26 años logró el tan ansiado título.
Sixto Leiva viene de una familia humilde de Federación. Cuenta que hizo la primaria y la secundaria en la escuela pública, y que en 2001, cuando sus papás se quedaron sin trabajo por la crisis, comía en comedores comunitarios.
En ese momento, Sixto se dispuso a ayudar a sus familiares y mientras andaba por la calle iba mirando el suelo para encontrar latitas que luego vendía.
“Juntaba latitas, cualquier cosa que me sirviera para vender. Vendía cobre y aluminio”, recuerda. Y sigue: “En Navidad y Año Nuevo siempre levantaba las botellas de la calle para juntar unos pesos y comprarme cosas”, afirma en diálogo con TN.
El chico se fue haciendo conocido entre los vecinos. “Si bien soy consciente de todo el esfuerzo que hice, mis padres nunca permitieron que me faltara nada cuando estudié en Concepción”, remarca el flamante médico.