El pequeño fue llevado de urgencia al Mercy Children's Hospital, donde los médicos extrajeron partes de la bala. Milagrosamente, la lesión estuvo a una fracción de pulgada de alcanzar su pulmón, según relató su tía, Eunice Salas, a The Independent.
La familia, decidida a crear conciencia sobre la gravedad del incidente, compartió la historia para destacar la tragedia detrás del tiroteo. "Esto fue trágico. Y siento que la gente necesita saber eso", expresó Salas, refiriéndose a la reacción común de minimizar los eventos de violencia armada.
Aunque Samuel confesó sentirse "un poco enojado" por la experiencia, su madre, Aby, expresó gratitud por la segunda oportunidad que le dio la vida. "Estoy agradecida con Dios porque le dio a mi hijo una segunda oportunidad en la vida", dijo, describiendo la larga noche de insomnio que vivieron.
El incidente, que dejó a 22 personas hospitalizadas, la mitad de ellas entre 5 y 16 años, fue resultado de una disputa personal que estalló en violencia. La policía detuvo a tres personas presuntamente involucradas en el tiroteo, intentando arrojar luz sobre las circunstancias que empañaron un día que debería haber sido de celebración y unidad para la ciudad.
La comunidad se une en oración por todas las familias afectadas, incluida la de Lisa López-Galván, la DJ de radio de 44 años que perdió la vida en el tiroteo. Mientras Samuel se recupera física y emocionalmente, su historia destaca la urgencia de abordar la violencia armada que sigue afectando a comunidades inocentes en momentos destinados a la alegría y la celebración.