A Blanca le diagnosticaron una extraña enfermedad en 2001 y su salud empezó a deteriorarse. En 2013 la internaron para quitarle un tumor y él la visitaba todos los días y esperaba a que se duerma para irse: “Al otro día, ella me retaba: ‘Ah, yo me duermo y vos te vas’, decía y me partía el alma. Yo me hubiese quedado a dormir todos los días ahí con ella, pero no podía dejar a los nenes solos, eran chicos, tenía que salir a trabajar y llevarlos a la escuela”.
Cuando murió, para recordarla decidió escribir el mensaje en el flete: “Grabé en la lona de ‘la gorda’ (como Blanca le decía a la chata) lo que siento por ella, es mi homenaje y así me protege”, expresó.
“El recuerdo de Blanca lo tengo todos los días y algo hermoso que me pasa es que sueño seguido con ella y para mí es fabuloso. Los últimos años a causa de su enfermedad había engordado mucho pero siempre la sueño como en los primeros tiempos. Le encantaba retarme y a veces en los sueños me sigue retando”, expresa entre risas.
Un tiempo antes de morir, Blanca le dijo a Epi que le gustaría ser cremada y que sus cenizas descansen en el mismo lugar donde ellos se casaron.