Muchas personas describen la parálisis del sueño con una frase que se repite una y otra vez en distintos testimonios: “No podía moverme ni hablar”. Esa sensación de despertar con plena conciencia, pero sin poder mover el cuerpo ni emitir sonido, es una de las características más comunes de este fenómeno que mezcla el sueño con la vigilia y que, para quien lo vive, puede resultar profundamente angustiante.











