Palmeritas caseras: la receta fácil para hacerlas crocantes y sabrosas con pocos ingredientes
Aunque el hojaldre suele parecer complicado, existe una forma simple de prepararlo en casa y lograr palmeritas doradas y crocantes.
Aunque el hojaldre suele parecer complicado, existe una forma simple de prepararlo en casa y lograr palmeritas doradas y crocantes.
Las palmeritas son un clásico de panadería que nunca falla para acompañar el mate, el desayuno o la merienda. Sin embargo, el mito de que el hojaldre es una preparación compleja y costosa suele alejarlas de las cocinas hogareñas. Hoy, una receta infalible demuestra que es posible lograr ese bocado dorado y crocante utilizando aceite en lugar de manteca para la base, con un resultado profesional y pasos muy simples.
Para comenzar este “hojaldre exprés”, solo se necesita un huevo, una cucharadita de sal, 16 cucharadas de agua (aprox. 140 gramos) y 16 cucharadas de aceite neutro de buena calidad, como girasol o maíz. A esto se le suman unos 500 gramos de harina común, que se debe incorporar poco a poco hasta obtener un bollo tierno que no se pegue a las manos.
El secreto para que no queden duras, según el canal de YouTube La Rusa Cocina, es no desarrollar el gluten: se debe amasar apenas unos minutos para integrar y luego dejar descansar la masa tapada durante 15 minutos.
Embed
El truco del “falso hojaldre”
Una vez que la masa está relajada, se estira en forma rectangular hasta alcanzar unos 2 milímetros de espesor. Aquí aparece el ingrediente clave: una mezcla de tres cucharadas de maicena y una cucharadita de polvo de hornear.
Esta mezcla se distribuye sobre la masa estirada, que luego se enrolla como un “chorizo”, se aplasta y se vuelve a estirar a lo ancho. Finalmente, según se propone en la receta, se dobla en tres partes (como un folleto), generando las capas necesarias para el efecto hojaldrado. Tras un descanso de 30 minutos, la masa estará lista para el toque final.
El horneado perfecto
palmeritascaseras
Para el armado, se estira nuevamente la masa espolvoreando azúcar (se usan unos 150 gramos en total) para que se pegue bien. Un tip para realzar el sabor es pincelar con un poco de manteca derretida antes de dar la forma final, aunque es opcional.
Luego, se enrollan los extremos hacia el centro para formar el clásico “corazón”, se cortan piezas de aproximadamente 1 centímetro de espesor y se llevan a un horno fuerte (200 a 220 °C).
El proceso de cocción lleva unos 10 minutos por lado, hasta que estén doradas. Apenas salen del horno llega el toque de distinción: pincelarlas con un almíbar rápido (partes iguales de agua y azúcar) para darles un brillo irresistible y ese sabor característico de panadería.
Con esta técnica, ya no hay excusas para disfrutar de unas palmeritas recién hechas, súper crocantes y mucho más livianas.