La advertencia fue todavía más directa cuando le señalaron que, aunque el iPhone 18 Pro era resistente al agua, aparentemente no había sobrevivido a semejante accidente.
Visiblemente arrepentida, Ignacia pidió disculpas a sus compañeros y a quienes habían colaborado para que pudiera trabajar con ese teléfono.
“Les pido mil disculpas. Le pido mil disculpas a mi equipo, a todos quienes se esforzaron por darme ese teléfono para tener retorno y no ocupar el mío”, expresó.
La periodista intentó explicar lo sucedido y reconoció que todo ocurrió mientras ella y su compañero estaban bailando fuera del aire. “En un momento no sé qué me pasó”, admitió.
Pero el episodio todavía tenía un capítulo más insólito: el rescate del celular. En las imágenes se vio a la cronista intentando recuperar el dispositivo del agua, mientras desde el estudio seguían la escena entre risas y comentarios.
Incluso bromearon con que, junto al teléfono, podía aparecer algún pez o renacuajo. Sin embargo, cuando finalmente lograron sacarlo, la noticia no fue buena: el celular estaba completamente apagado.
“No está apagado, está completamente apagado”, comentaron durante la transmisión, mientras Ignacia explicaba que había tenido que recurrir a su teléfono personal para continuar con el trabajo.
A modo de precaución, la periodista aseguró que guardaría mejor el dispositivo y agradeció la ayuda de su compañero, que incluso intentó darle calor para ver si volvía a funcionar.
Así, lo que comenzó como una cobertura de las intensas lluvias terminó convertido en un blooper televisivo que mezcló frío, baile, un celular bajo el agua y una periodista obligada a pedir disculpas en vivo. Por ahora, no trascendió que haya recibido una sanción laboral por el accidente.