Investigaciones realizadas por científicos de Harvard Medical School sugieren que estudiar el brain freeze podría ayudar a comprender mejor otros tipos de dolor de cabeza, incluidos los migrañosos o los causados por lesiones cerebrales. Aunque todavía se analiza, esta curiosidad fisiológica demuestra lo sensible que es el cerebro a los cambios bruscos de temperatura.
El brain freeze no ocurre solo con el helado. Cualquier alimento o bebida muy fría, como heladas, frutas congeladas o batidos, puede provocarlo. La sensación generalmente dura menos de 30 segundos, aunque su intensidad difiere entre quienes los consumen.
Algunas personas sienten el dolor en la frente, otras cerca de los ojos o en la parte superior del cráneo, lo que convierte a este fenómeno en algo tan curioso como común.