La de Linsey Donovan es una historia singular y envidiable. Su carrera tuvo un ascenso meteórico a partir de los 19 años, cuando empezó a modelar y vender sus fotos. Ahora, tiene 23 años pero ya no sabe en qué gastar su dinero.
La de Linsey Donovan es una historia singular y envidiable. Su carrera tuvo un ascenso meteórico a partir de los 19 años, cuando empezó a modelar y vender sus fotos. Ahora, tiene 23 años pero ya no sabe en qué gastar su dinero.
También Linsey se destaca por su aspecto llamativo. Parece una Barbie y eso alimenta el morbo de quienes le pagan fortunas para modelar. desde entonces ya se compró 4 mansiones y posee una colección de autos de lujo.
"Lo máximo que he gastado en un día fueron unos 450.000 y tengo compras extravagantes", dijo. "Actualmente soy dueña de cuatro propiedades y el valor de mis propiedades superan los U$S 7 millones".
La millonaria no tiene dudas de las ventajas de su posición económica: "Se siente muy bien poder comprar lo que quiera y no tener que preocuparme por el precio. Tener libertad financiera es increíble".