La acusada, al ser interrogada por la policía, confesó que con todo el dinero compró fichas en el simulador de máquinas "Heart of Vegas Slots", uno de los juegos más populares en Google Play Store. El mismo está enfocado al género de casino. Sin embargo, lo insólito del asunto, es que este juego no permite canjear las fichas ganadas por dinero real, motivo por el cual toda la inversión que realizó la mujer no podrá ser recuperada.
"’Heart of Vegas Slots’ es similar a jugar al tragamonedas: el usuario paga para adquirir monedas o créditos, pero eso nunca se convierte en dinero real. Perri no pudo ser capaz de explicar por qué estaba jugando ese juego", explicó Wilson.
En tanto, Perri reconoció que se sentía "humillada" por su propio accionar, pero que se había metido en distintos problemas y, por ese motivo, en ese momento lo único que se le ocurrió fue continuar alimentando su adicción hasta que todo finalmente saliera a luz.
"Me metí en tantos problemas, pero decidí que seguiría hasta que me atraparan. Sabía que no podía salirme con la mía. Estaba esperando a que la policía llamara a mi puerta", aseguró la acusada durante el interrogatorio.
Además, durante el proceso judicial se comprobó que Perri ya tenía un historial de robo y adicción a los juegos de apuestas. En la década de 1990 fue condenada por robar 4.986 dólares en efectivo de su empleador y, en 2015, sacó fraudulentamente una tarjeta de crédito de 21.300 dólares a nombre de su esposo sin que este lo supiera.
Por último, Greg Barns, abogado de la mujer, afirmó al tribunal que su clienta había llegado a pasar varias horas consecutivas jugando en las "máquinas de póker". De hecho, relató que en una oportunidad estuvo 16 horas jugando "continuamente en la máquina". Actualmente, Perri se encuentra bajo custodia y en pocas semanas se conocerá su sentencia.