Pero ese no fue su único acercamiento al mundo artístico. Antes también había participado en producciones como Renty El Principito, aunque en roles vinculados a la asistencia de producción. Cada experiencia le permitió acercarse cada vez más al escenario y descubrir qué lugar quería ocupar dentro de la industria.
En ese sentido, Valentina fue contundente al hablar de su manera de construir su carrera y del peso que puede tener llevar uno de los apellidos más conocidos de los medios argentinos.
“Soy muy independiente y lo que hago y logro es por lo que soy y lo que puedo dar”, sostuvo la joven, en una definición que cobra especial relevancia por ser hija de Mario Pergolini.
La actriz y cantante también tuvo recientemente un nuevo desafío al participar de Popstars, donde se presentó frente al jurado con una canción de Britney Spears. Su paso por el reality de Telefe significó una nueva exposición y le permitió mostrar una faceta diferente de su perfil artístico.
Sin embargo, su vínculo con la música y la actuación viene de mucho antes. Valentina asegura que desde pequeña supo que ese era el mundo en el que quería desarrollarse y que su formación fue una parte fundamental para poder acceder a nuevas oportunidades.
A diferencia de su padre, que construyó una extensa trayectoria ligada a la radio, la televisión y la producción, ella eligió otro escenario: los musicales y la actuación. Una diferencia que la propia Valentina se encargó de remarcar, aunque sin ocultar el orgullo que siente por la carrera de Mario.
Además, la joven mantiene una relación cercana con sus hermanos, Matías y Tomás, quienes también desarrollaron intereses vinculados a la música y la comunicación. En su familia, cada uno fue encontrando su propio camino.
Mientras tanto, Valentina continúa avanzando con nuevos proyectos y apuesta a despegarse de la etiqueta de “la hija de Mario Pergolin i”. Su objetivo parece claro: que su apellido sea apenas una parte de su historia y que su trabajo termine hablando por ella.
La frase que eligió para describir a su padre resume justamente esa búsqueda: lo admira, reconoce su trayectoria, pero sabe que su lugar está en otro lado. Y está decidida a construirlo por sus propios medios.