Y agregó: “Lo peor de todo es que no tengo una sola respuesta del soporte y el pibe ya vino dos veces a amenazarme para que no lo denuncie en la empresa. Medio pedido se robó”.
La cuenta oficial de Twitter de la compañía le respondió al joven y le pidió disculpas por lo que pasó: “Hola, Bruno, te pedimos disculpas por lo sucedido, tener conocimiento de estos casos nos ayuda a mejorar nuestros procesos para prevenir que se repitan”. Y luego le pidieron sus datos para reintegrarle el dinero.
En tanto, el repartidor se defendió: “El cliente no atendía, no dejó su número de departamento, le escribí y no contestaba. Lo daba por cancelado y encima cuando pasa eso le tengo que pagar”.
“El flaco aparece más tarde, cancela el pedido y se lleva igual los bizcochitos y facturas. No es justo que me escrache, cuando él también tuvo su parte ya que igual se quedó con la comida”, continuó el acusado en diálogo con el medio El Día.