Vacunas COVID-19: Científicos detectan porque Astrazeneca podría provocar coágulos

Los científicos dieron con una proteína clave que podría ser la causante de los coágulos que se generan con algunas vacunas COVID-19.
Vacunas COVID-19

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Los riesgos de trombosis luego de la inmunización con las vacunas COVID-19 de AstraZeneca generaron un parón en la aplicación de esto viales en el mundo, pero los científicos ya dieron con el factor que estaría generando el problema.

La clave de esto es una pequeña proteína llamada factor plaquetario 4 (FP4), y es que el sistema inmune no está habituado a generar anticuerpos para esta proteína y cuando eso sucede se produce un fenómeno de trombosis acompañado con un descenso de plaquetas en la sangre que, a su vez, forman coágulos.

Este proceso fue el que ocurrió en 16 personas que recibieron la vacuna de AstraZeneca en 3 países de Europa y se comprobó en dos investigaciones presentadas en The New England Journal of Medicine. Aunque no se ha determinado que sea este mismo factor lo que afectó a las personas que recibieron su dosis de las vacunas COVID-19 de Johnson&Johnson.

Los autores de las investigaciones con resultados coincidente aseguran que este test es posible realizarlo en casi todos los hospitales y que es habitualmente usado para detectar un trastorno similar que es desencadenado por la heparina, un fármaco, que también Genera anticuperos contra la FP4 y producen trombosis con déficit de plaquetas.

Si los anticuerpos son detectados a tiempo las trombos se pueden resolver sin problema y sin secuelas para el paciente. Los autores de la investigaciones sugieren, entonces, administrar inmunoglobulinas a los pacientes vía intravenosa. Pero también advierte que de no detectarse el problema a tiempo el mismo puede llegar a ser mortal.

Si en las 48 horas posteriores tenés síntomas por la colocación de las vacunas COVID-19 es perfectamente normal. Las alarmas comienzan cuando transcuridos entre 5 y 13 días después comienzas a presentar dolores de cabeza u otros síntomas porque podría indicar el desarrollo de presencia de anticuerpos contra la proteína FP4 y déficit de plaquetas en la sangre.

No se sabe todavía por qué mecanismo la vacuna puede llevar al sistema inmunitario a producir anticuerpos contra la proteína FP4

Estudios anteriores han observado que los anticuerpos contra la FP4 activan las plaquetas y los monocitos (un tipo de células del sistema inmunitario). Esto, a su vez, eleva la producción de trombina, una enzima que interviene en la coagulación sanguínea. Es este exceso de trombina lo que causa los trombos.

Lo que no se sabe todavía es por qué mecanismo la vacunación puede llevar al sistema inmunitario a crear anticuerpos contra la FP4. Si fuera a causa de la proteína S del coronavirus que se genera con la vacuna, deberían aparecer anticuerpos similares con las vacunas de ARN mensajero que también producen la proteína S.

Al no haberse observado estos anticuerpos con las vacunas de Pfizer ni de Moderna, la hipótesis principal apunta a algún componente del adenovirus de la vacuna de AstraZeneca -y tal vez también de la de Johnson Johnson-. Pero este componente no se ha identificado. Y, si el origen del problema está en el adenovirus, faltará explicar por qué las trombosis solo afectan a alrededor de una de cada 100.000 personas que reciben la vacuna.